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Tres links


I.
Jornadas Feriales de Microficción en imágenes
35° Feria del Libro, Buenos Aires, Argentina

http://fracasadorilustrado.blogspot.com/2009/05/efemerides-efimeras-estigmado-senor.html

(click sobre la foto "Feria del libro - Pensar con libros")


II.
Breve entrevista a Ana María Shua
por Beatriz Chisleanschi

http://observatorio-lacrisismundial.org/index.php?option=com_content&view=article&id=204:entrevista-ana-maria-shua&catid=42:entrevistas&Itemid=61


III.
Programa radial Contextos
Certamen Internacional Contextos de Relato Breve
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CONVOCATORIA PARA EL CONCURSO DE ANIVERSARIO





CONVOCATORIA PARA EL CONCURSO DE ANIVERSARIO
JULIO 2009


LA PROPUESTA
En el mes de julio celebramos el aniversario de nuestro taller. Éste 2009 iniciamos el noveno año de actividades ininterrumpidas y para esta celebración nuestros jurados son los muy reconocidos maestros Violeta Rojo de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela. Lauro Zavala de la Universidad Autónoma Metropolitana-X. México y Sandra Bianchi, Escritora y maestra de letras de Argentina. Creadores del nuevo y ya importante blog Ficción Mínima.
Para los ficticianos, es un grato honor tenerlos como jurados y a la vez como observadores analíticos de nuestros quehaceres mensuales.
En conjunto han solicitado trabajemos en el tema VAMPIROS, que siempre es un reto. Después de tanto que se ha escrito sobre el tema, veremos que la creatividad humana, infinita y maravillosa, da nuevos matices, nuevas intenciones para tan antiquísimos seres. Estoy seguro que en nuestra ciudad virtual existen muchos de ellos.


NOTICIAS QUE ALEGRAN…
En la presentación del Libro Dinosaurios de Papel donde agradecí, al autor Javier Perucho, sus atenciones de haber colaborado con nuestro taller, recibí la noticia de que en tal libro se menciona de manera detallada a nuestro taller.
En la publicación póstuma de la Dra. Koch, El número 6 de la revista Hostos Revieu, titulado Antes y después del dinosaurio: El microrrelato en América latina. Se incluye la historia de nuestro taller, a manera de ensayo, La Pasión: Según Ficticia.


LOS TALLERISTAS
Para el concurso de Julio, de aniversario contamos con la siguiente tripulación:
1 Tequila: loladiaz@gmail.com
2 Santiago Ruiz Velasco: santiagorv@gmail.com
3 Miriam Chepsy: mchespsy@hotmail.com
4 Marcial Fernández. marcial@ficticia.com
5 Josep M. Nuèvalos: josepmnuevalos@hotmail.com
6 IMPAL impalricardo@hotmail.com
7 Carlos de Bella (Sapo): cdbella@yahoo.com
8 La Maga: lamaga_taller@yahoo.com.mx
9 Lucía Casas Rey. lucia_casas_rey@yahoo.es
10 Doc. Alfonso Pedraza: Alfonso_el_doc@yahoo.com
11 José Luis Sandín: taller.aguila@gmail.com
12 José T. Espinosa-Jácome. espinosajacome@yahoo.com
13 Aglaia: miladidewinter@yahoo.es
14 Maggi Co: taller.maggi.co@gmail.com
15 Ángela Cecilia Espinosa L. acespinosa2001@yahoo.com
16 Jorge Oropeza. jorge_oropeza@hotmail.com
17 Fernando Pérez Cárdenas. fperezcardenas@yahoo.com
18 Claudio: claudiodelamarina@yahoo.com
19 José Luis Sandín: taller.aguila@gmail.com
20 Paola Cescon: paolacescon@yahoo.com.ar

Y LA MECÁNICA DE PARTICIPACIÓN
Para lograr que las actividades del taller se desenvuelvan con la menor cantidad de contratiempos, y de acuerdo al formato de la Marina, rogamos a los participantes cumplan a cabalidad con los siguientes puntos:
a) Es indispensable insertar una dirección de correo electrónico.
b) Una mini ficción por persona cada día.
c) El texto no debe de sobrepasar los mil cuatrocientos golpes de teclado.
d) Si su texto es seleccionado, será requisito indispensable contactar con su tripulante para ser incluido en la muestra mensual.
e) Si su texto no es seleccionado, puede reinsertarlo corregido, en otra fecha, en una sola ocasión, y señalando que está corregido.
f) Comente los trabajos de otros participantes: el taller también consiste en aprender a dar y recibir crítica literaria.
Procedimiento (una vez que esté en La Marina de ficticia):
a) Abra la ventana: Envíe minificción.
b) En el espacio Autor: Su pseudónimo.
c) En el espacio Ancla: Su ancla.
d) En el espacio e-mail: Inserte su dirección (requisito indispensable).
e) En el espacio Título: El título de su minificción.
f) En el espacio Minificción: Inserte su texto.
g) En el espacio Para: Elija la opción ‘Participa’ provocando que aparezca el icono correspondiente al lado del título. (Reservamos la opción ‘Tallerista’ para los comentarios de la tripulación.)
Estas minificciones serán atendidas en el foro por el tripulante en turno, según el día mencionado en la sección anterior de TALLERISTAS.Los tripulantes colocarán sus comentarios abajo de cada minificción, y su selección en la Bitácora (señalando el día de participación) en la misma fecha o en días próximos. Los talleristas podrán optar por el tallereo abierto, que consiste en trabajar en Marina los textos antes de hacer la selección.
LAS MINIFICCIONES SELECCIONADAS DEBERÁN CONTINUAR EL PROCESO DE TALLEREO ENTRE AUTOR Y TRIPULANTE VÍA E-MAIL, DE OTRA FORMA NO FORMARÁN PARTE DE LA MUESTRA MENSUAL que tendrá verificativo del 25 al 30 de julio. Después se pondrán a consideración del jurado mensual para su selección final.

Taller de Minicuento de Ficticia

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Microficciones de Liliana Aleman

LILIANA ALEMAN es escritora y artista visual. Publicó “La habitación”, poesía (Ed. Último Reino, 1992), “La Benefactora”, Nouvelle (De Los Cuatro Vientos, 2005) y “Posternak”, Novela (Emecé 2007). Gran parte de su obra poética ha sido traducida al catalán, portugués, alemán e italiano. También ha participado en antologías del país y el exterior. Entre otros premios recibió la Faja de Honor de la SADE, el Premio de la Secretaria de Cultura de la Nación y el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes.

www.ritmodeletras.blogspot.com



Hábitos pacientes

Las fervientes olas del Pacífico abrieron el kimono de la mujer de labios azules. En tanto, al otro lado de la ciudad, un hombre solo esperaba cubrirse con sus sombras en el desencantado instante de cambiarle las pilas al control remoto de la televisión.



Palabras con provenzal

Por más que se lo niegue, ella seguirá creyendo que las cosas son así. Sólo porque así son en un mundo fuera de borda, me reprocha cuando la mesa se tambalea. Sus palabras se vuelven espaciales, lumínicas, rocallosas, ruedan por el plato y emergen saltadas al ajo y perejil. Entonces me levanto, voy a buscar el salero. ¿Acaso estoy ciego?, si lo tengo delante de los ojos, casi pegado al plato, alcanzo a oír mientras enfilo hacia la puerta.



Extranjeros

Yo dije:
—No comprendo el idioma.

Él dijo:
—No importa. Puede imaginarlo.
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Encuentro Salamandra


Salamandra

Ciclo de Narradores


Jueves 25 de junio 20 Hs en “Pan y Arte” Av. Boedo 880.


Narradores: Sandra Bianchi, Juan J. Burzi y Mariela Laksman.


Poetas Invitados: Martín Andrade y Alejandra Parra.


Micrófono abierto de microficciones.

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Ficticianos en Ficción Mínima







Raquel Blasco Sánchez
¿Lugar de nacimiento? España, aunque me hubiera gustado poder decir que en la majestuosa ciudad de Trántor.
¿Escribir…? A mí más que escribir me gusta imaginar. Escribir requiere de cierto arte y mucho duende. Es como expresar un maravilloso pensamiento en voz alta y sentir que no ha perdido la magia del silencio. Tal vez por eso sólo escribo cuando mi musa se viste de largo y mientras eso sucede leo todo, bueno, casi todo, lo que cae en mis manos.

En la corte de Camelot
Arturo, a instancias de Mordred, irrumpe en los aposentos de la reina para descubrirla frente a Lancelot, sobre el alfeizar de una ventana, en postura poco decorosa.
Conocedora de que eso podría significar su muerte, Ginebra exclama: “¡No insista Lancelot, no nos conocemos lo suficiente como para almorzar juntos!”

Excesos
Cronos, impaciente, mordisqueaba una ramita de apio. Era su primer pecado desde que Asclepio le diagnosticara, hacía poco más de nueve meses, sobrepeso provocado por una alimentación rica en ácidos grasos. Aunque, en verdad, no podía precisar si la causa de su desazón era la ramita en cuestión o el retoño que en breve pensaba llevarse a la boca.

Víctima inocente
Tomó tanto impulso antes de lanzar el puño hacia su contrario que dejó K.O. a uno de los espectadores de la primera fila.

Muerte infusa
De pequeño gustaba de mirar la luna y poner cabezas de escarabajo a las lagartijas. Cuando aquellas travesuras le aburrieron especuló con la idea de llegar a ser algún día un eminente cirujano.
Una oscura mañana de enero decidió comprobar la creencia que había crecido con él. Preparó el instrumental, los sedantes y, en aquella habitación iluminada por su infantil luna llena, se puso manos a la obra. Un escalofrío le recorrió el cuerpo cuando trepanó el cráneo, otro cuando, valiéndose de aquel agujero como punto de inicio, puso en marcha la sierrecilla eléctrica con la que levantó literalmente la tapa de los sesos.
Lo encontraron en el suelo con un rictus de decepción en su cara. La sangre aún manaba de su difunto talento.

Enigma
El vacío que reina en el interior de la decrépita mansión amplifica la estridente risa, mientras los lugareños, atrincherados en sus jacales, se estremecen de terror. Una risa que se balancea en el aire al tiempo que su emplumado autor se recrea, orgulloso de sí mismo, en el placer repetitivo de los primeros sonidos pronunciados.

Sorpresa
Cuando el seductor tuvo, al fin, acceso al deseado tesoro que ella escondía entre sus muslos, se quedó petrificado.
Días atrás, Gorgona Medusa decidió poner fin a su maldición escondiendo aquella maraña de serpientes, y su cabeza, entre las piernas.

De risas y risas
Voltea, se mira al espejo y lanza una risita apenas audible. Frunce el ceño y se aleja. Unos pasos más allá se detiene, gira, pone pose y observa con detenimiento su reflejo en la pulida superficie. Mantiene la postura, sonríe con timidez, sus ojos se iluminan, la sonrisa pierde vergüenza, se aclara la garganta y…
Y pensar que hace un instante, un rostro sin rastro de arrugas a cambio de reír como hiena, no le pareció tan mal negocio.

Y los sueños… ¿Sueños son?
Sonrió, al despertar, tras una noche increíble de viajes intergalácticos, descubrimiento de nuevos planetas, encuentros con otras civilizaciones.
No vería los titulares de prensa que llenaron los kioscos aquel día: "Astronauta y nave espacial se pierden en el espacio. Nuevo fracaso en la Conquista del Universo". Perdido en el espacio nunca podría gritar al mundo que había conquistado el infinito.

Haute couture
Centenares de ángeles aguardaban expectantes mientras Yahvé se preguntaba cómo se había dejado convencer. Cuando se abrió el telón y seis arcángeles minifalderos, con escotes de vértigo, medias de seda y zapatos de tacón se dirigieron contoneándose hacia Él, comprendió su error. La gota que colmó el vaso: ver a la multitud jaleando a Sealtiel que vestido de novia cerraba el desfile lanzando pétalos de rosa.

Trick or treat?
Se propuso conseguir golosinas y bizcochitos a cualquier precio.
Vestida de repelente niña Monster aporreó con descaro la puerta de la casa de su primera víctima pero sus voluptuosas curvas de mujer resultaron difíciles de disimular bajo aquel minúsculo traje.

Ficción máxima
Desoyendo las palabras de aviso manuscritas en la portada, abrió el libro.
Primero escuchó un leve tintineo. A continuación, las ventanas de su cuarto se abrieron de golpe y un par de patos atravesaron cual flechas la estancia, succionados por el libro. Tras ellos, el caniche del quinto, un banco del parque, dos niños sentados en un pony de feria, una silla de barbero —cliente incluido— y su madre, con cara de espanto, gritando algo que le sonó a reprimenda seguida de amenazas de castigo.Para cuando quiso reaccionar, el mundo entero había pasado ante sus ojos y él volaba también rumbo al espacio exterior.
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VI Congreso Internacional de Minificción. Bogotá 2010

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Microficciones de Diego Kochmann


Fuego cruzado

_ ¡Fuego!_ solicitó la dama con un cigarrillo entre sus dedos.
_ ¡Fuego!_ gritó el hombre al ver cómo se incendiaba su casa.
_ ¡Fuego!_ ordenó el capitán al pelotón de fusilamiento.
Sucedió que la dama murió acribillada a balazos en su suite privada, el hombre miró estupefacto como le acercaban un encendedor frente a las cenizas de su casa y un baldazo de agua empapó al capitán ante las carcajadas de sus soldados. Resulta que la amada del escritor de este cuento se marchó para siempre, y fue en ese estado de absoluta perturbación cuando aparecieron los finales de estas historias.



Cazador

Le habían advertido: “Hay algunos que son tontos y muy fáciles de atrapar; pero otros, los más astutos, se esconden, se mimetizan con el ambiente. Cuando los veas, no dudes en clavarles la punta de esta arma, verás como inmediatamente les brota la sangre roja, que es algo más brillante que la nuestra. Nunca cierres los ojos, nunca te distraigas y, sobre todo, nunca permitas que se te escape alguno”. Tras estas palabras, era lógico que estuviera nervioso; sobre todo porque era su primer día de trabajo como corrector.



Colaboradores

… y en esta extensa pradera descansan los valientes que le permitieron a Guillermo Tell adquirir la experiencia suficiente para poder presentar su espectáculo en público.



Drama escolar

La niña lloraba sin consuelo en el patio de la escuela. Había entendido que fue víctima de una broma cruel, nada de cierto había en las cartas de amor que había encontrado en su mochila, nada real en ese encuentro tan anhelado al lado del árbol durante el recreo. Pobrecita, ¿cómo podía imaginarse que otros ojos también lloraban desde el aula de sexto grado, en el primer piso, que lloraban y no se animaban a bajar?



No existe belleza que resista un bostezo

El joven la miraba encantado mientras ella hablaba. Lo que ignoraba es que ella no había pasado bien la noche anterior. “Qué hermosa es”, ni cuando el mozo trajo la cena le quitó los ojos de encima. “Qué ojos, qué labios, qué naricita. Es sencillamente perfecta”. De repente, un cansancio profundo venido desde muy adentro la hizo boquear, a antes de que pudiera cubrirse con la mano, el joven observó cómo se le arrugaba, se le comprimía, se le afeaba la cara. Qué grotesca esa boca tan abierta, esa garganta… No quiso ver más, simplemente se levantó y se fue.


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III Premio de Microrrelatos Eróticos "Jeanne Traumnovelle"

La revista de arte y letras ACADEMIA DE UÑAS, la asociación cultural www.frutosdeltiempo.com y El institut municipal de cultura de Elche presenta el II PREMIO DE MICRORRELATOS ERÓTICOS " Jeanne Traumnovelle". BASES: 1. Los trabajos serán escritos en lengua castellana y solo se admitirá uno por autor. 2. El tema versará acerca de toda clase de erotismo. 3. Los textos deberán ir firmados con el nombre y apellidos del autor, una dirección de correo electrónico y teléfono del mismo. 4. Se valorará el humor, la agudeza y el sarcasmo. 5. Se pide brevedad: 15 líneas máximo en formato Word, tipografía Times New Roman de 12 puntos y a doble espacio. 6. Los textos se enviarán a la siguiente dirección de correo electrónico: jeannetraumnovelle@yahoo.es 7. El plazo de admisión finaliza el 30 de Noviembre de 2009. 8. Este premio no podrá declararse desierto. 9. Se constituirá un jurado de escritores miembros del grupo poético ABRIL 2005 que elegirán 1 cuento como ganador, al que se premiará con Diploma y juguete erótico elegido por el vencedor dependiendo de su sexo y condición sexual. 10. Se hará una selección de relatos que serán publicados tanto en la página Web de frutos del tiempo como en un libro. 11. La participación en este concurso supone la plena aceptación de sus bases.
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Historias de inodoro. Diego Mora























La venganza del chancho
Luego de una vida entregada a la gula, un diciembre inesperado me sacrificarán.
Dos meses después reencarnaré en gusano para comérmelos lentamente en el camposanto.

La letra con sangre…
Voy por el último renglón corro jadeante ya estoy del otro lado escucho las sirenas en mi barrio cada vez más cerca rompen el portón la puerta veo sombras acercándose gritan deben ser más de diez entran a mi habitación me piden que levante las manos pero mis dedos siguen atados al lenguaje Algo frío corre en mi cabeza gotea por mis dedos Todo está cubierto de rojo Caso cerrado.

21/11/06
El día empezó con un temblor casi imperceptible. A eso de las once de la mañana fue apareciendo el sol, excepto que, para el asombro de la mayoría estaba muy al oeste. De hecho, por la luz que proyectaba, parecían las cuatro de la tarde, pero los relojes seguían marcando las once aeme. Al principio hubo expectación, periodistas y especuladores, suicidas y clarividentes. A las tres de la tarde estaba tan oscuro que la gente terminó por regresar a sus hogares y entre el nervio y el tedio acabaron pernoctando. A las dos de la madrugada el sol pegaba con tanta fuerza que la gente se fue a sus trabajos. Sólo un par de escépticos mantenían –cuatro días después- la loca hipótesis de que algo como el tiempo o la vid se había perdido. Los demás adelantaron el reloj.

Fosforescencias
El jefe del departamento financiero le reclamó personalmente al agente de ventas, advirtiéndole que por disposición del gerente en adelante se lo descontarían de su salario. El agente llamó por teléfono al distribuidor independiente que se lo había entregado, quien indicó que en ese estado se lo había devuelto la dueña de una pulpería. El distribuidor se vio comprometido y al día siguiente visitó el negocio. La dueña le explicó que había sido una muchacha, quien un poco molesta llegó diciendo que se lo habían vendido defectuoso. Llamaron a la muchacha, que llegó a la pulpería con su hijo. El niño llorando dijo que lo había usado sin permiso hasta estropearlo. La joven madre se disculpó, pero no lo devolvió, por lo que el distribuidor se vio obligado a llamar al agente de ventas, quien de inmediato se comunicó con el departamento financiero, indicando los pormenores de la devolución y sustitución del artículo código B2-41 marca Starlet, tamaño mediano, color verde fosforescente a precio de introducción. De inmediato le aseguraron que ya no tenía de qué preocuparse, porque el gerente se había tomado la tarde libre para visitar a su hijo, quien le esperaba con una carta pintada en verde fosforescente.
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Javier Wimer, un microcuentista involuntario


Se nos fue Javier Wimer y vamos a pedir, entre las inevitables lágrimas, una sonrisa para despedirlo. Las necrológicas oficiales mentarán sus logros, los altos cargos que ocupó, las estupendas publicaciones que dirigió y editó. Nosotros recordaremos para siempre al hombre brillante, tan lleno de ternura detrás de sus punzantes ironías y su ácido sentido del humor. Lo tendremos siempre en nuestro corazón y en la punta de la lengua porque no dejaremos de recordarlo de viva voz. Por eso mismo, para despedirlo con una sonrisa, compartimos una de sus brevedades. Javier escribía microrrelatos, sin la intención de escribir en este formato. Luisa Valenzuela


Anteojos

Al fin conseguí perder los anteojos. Llegue a un desayuno con notoria anticipación y los bajé del coche para leer el periódico. Se quedaron sobre la mesa y el capitán de meseros me los entregó cuando salía del restaurant. Luego me fui a la peluquería y al vapor. Ahí me di cuenta que los anteojos habían desaparecido. No estaban ni en el restaurant, ni en el coche, ni el el club. El no saber donde quedaron me produce una sensación de inseguridad y de incertidumbre. Procuraré superar esta pequeña catástrofe en espera de que ocurran otras.

En http://luisavalenzuelablog.wordpress.com se publica un viejo cuento de Javier Wimer rescatado recientemente.

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Mario Goloboff


Mosca

Ingenioso artefacto inventado para restaurantes descuidados, hoteles calurosos, baños.
Ha cimentado el desarrollo de la industria insecticida, la distracción de los niños bobos, la celebridad de Rimsky –Korsakov.
¡Cuidado! Justamente por su estricta irrealidad, aquellos seres incapaces de matarla suelen ser los más peligrosos.





Cucaracha

Del náhuatl “cuca”: pata, “achatl”: ausencia.
Difundida por los revolucionarios del ´10 en trenes y proclamas, recorre, pese a sus falencias, toda América.

General Jorge Rafael Videla

Amaba los perros de caza, los tapices con ciervos y la música de Wagner.
Leía pocos diarios pero se detenía a hacer palabras cruzadas. No toleraba el rumor de los árboles ni el trino de los pájaros. Dormía bien.

Vieja sentencia

En el país de los cerdos, el puerco es rey.

Recuadros de una exposición. La Plata. Ediciones Al Margen 2008
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Lolita Koch, Gabriel Jiménez Emán y Lauro Zavala

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Ficticianos en Ficción Mínima


Lucía Díaz
De larga trayectoria en el teatro independiente es actriz y directora. Desde hace siete años, con su ingreso a la Marina de Ciudad Ficticia, se dedica a la minificción. Habiendo comenzado en el mundo de la brevedad, hoy incursiona en otros géneros. Se refiere a la minificción como ese caramelo que deja un sabor especial en el paladar, por un buen rato.
Reside en Mar del Plata, Argentina.

Amalgama
Pandora pertenecía a esa estirpe de mujeres que no tenía predisposición al miedo ni a la obediencia divina. Indómita e indiscreta abrió la caja prohibida. Contenía una roja y reluciente manzana que golosa devoró.

Galanteo en ropa de trabajo
Lo encuentro como siempre, con el escobillón en las manos, extasiado frente al lienzo. Entonces acentúo las pisadas para que advierta mi presencia, y reanuda con prontitud su tarea.
Al pasar delante de la pintura, siento la intensa mirada de reproche de la joven del cuadro. Prosigo mi camino perturbada, porque he vuelto a interrumpir el sublime momento que acontece por las mañanas, entre el muchacho de la limpieza y ella.

La Fuga
Lo único que podía observar a través de la capucha raída, era un pie femenino con sandalias blancas. Tan sólo con mirarlo, el dolor disminuía y apaciguaba el pánico. Fue aún mejor cuando descubrió el lunar que moraba en el empeine. Confiado se dejó llevar y su conciencia se introdujo en él, en ese agujero negro en el espacio de un universo sublime que lo iba cautivando... Así pudo evadirse de sus torturadores

Sumisión
–¡Desnúdate! –ordenó el hombre.
La mujer se quitó con lentitud la ropa, luego la piel.

Testimonio
El caracol no sólo dejaba escuchar el sonido de las olas rompiendo en los acantilados, también se oía el graznido de las gaviotas, el viento azotando las velas, los gritos de los náufragos, y el cántico de los esclavos liberados.

La exposición
En un extremo del salón, el crítico rodeado de público, se manifiesta sobre la obra: —Vemos acá un trabajo enriquecido por una fuerza compacta que adquiere notoria preeminencia expresiva en el vacío (dice con vehemencia). La obra de este artista enciende luz y penetra en el aire que la circunda, aporta nuevas voces al arte conceptual y deja muda la mirada de los que estamos apreciando tanta belleza (los espectadores escuchan en silencio). Pálido y sudando, el marchante de la galería se pregunta qué exabruptos romperían el silencio si llegaran a darse cuenta que la muestra aún no se ha colgado.

Confusiones
El hombre de sus sueños se le apareció a Gregoria, la lavandera, con un anillo de diamantes.
El hombre de sus sueños se le apareció a Eleonora, la niña de la casa, traía una vasija de leche, y miel para untar el pan.
La mujer de manos ajadas, al ver en su anular la joya y en la mesa de la muchacha el néctar, dijo:
—Señorita, volvamos a soñar, yo no quiero esta piedra —ambas estuvieron de acuerdo.
Y al despertar de la siesta, exquisiteces cubrían el mantel de Gregoria; oros y brillantes, el cuerpo de Eleonora.
No se puede confiar en los hombres de los sueños, equivocan muy fácil la dirección.

Acordes para un tango
Por tus ojos acecha el arrabal—¿Cómo te llamás? —pregunto.—Malena —respondés con vos quebrada mientras la melodía se introduce en el escote buscando tu cuerpo que huele a madreselvas, se adhiere al talle y cuesta abajo por la seda de las medias, acompasa tu paso presuroso.Aligero mi andar para alcanzarte. Pero vas tomando distancia envuelta en la neblina de una llovizna gris.

Instante frutado
Moda primavera verano era el anuncio de la portada del magazín que la adolescente hojeaba sobre la barra, mientras sorbía su helado de cucurucho. Con la falda desplegada sobre el taburete, cruzaba sus piernas que seguramente crecían al compás de un estío lento y perezoso, como la lengua rozando el copete de vainilla y limón. Agridulce fue el estremecimiento del cincuentón al contemplar la escena a través de la vidriera.

Sueños trágicos
En la noche intensa un ataúd llama mi atención. Me acerco a contemplarlo con temor de hallarte en él y, la sospecha se confirma.
— ¡No puede ser!, estoy soñando —exclamo. Entonces tus pómulos se sonrojan, te incorporas y sonríes. A pesar de tu mirada triste, juzgo que ahora sí, lograré descansar…
Hermosa y frágil, flotando sobre las aguas, con una guirnalda de flores entre las manos, mientras entonas una canción antigua te veo pasar.
Despierto en paroxismo, aún estoy en el camarín del teatro con el vestuario y el maquillaje de Ofelia sobre la piel. Lentamente me atrevo a indagar el espejo: ¿morir es dormir?
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Memorial de Orfeo

Por: Christian Alexander Elguera Olórtegui

En el altar

Visión de la hoguera entre sus pechos: Agujero para un voyerista que observa detenida y sangrantemente desde el último escalón. Deslizo la lengua por la habitación hasta sentir los gránulos de la piel. Uno a uno los vellos van emergiendo a causa de nocturnos nervios. Deslizo las pupilas hasta humedecer toda la cavidad. Hago sonar los anillos que la envuelven. Paseo las yemas por sus bordes, deslumbrándome con los espacios que brotan conforme voy rasgando la coraza. Dejo crecer uñas y dientes, los coloco entre esos túneles: tres bocas lucientes que comienzan a mirarme en seducción. Mi lengua resbala, ruñe, siente por fin, picantes y blandos pelos. Es entonces el momento de ejecutar las enseñanzas del viejo maestro: “¡Mastica la fruta encerada de su piel, rocía sobre el vientre tu saliva, unge los pies con sudor! Es entonces por fin que las comprendo: detrás de las estatuas no solo se ocultan huesos y sangre.


En un día cualquiera

Ves desde una escalera la tortuosidad de ser mi ceniza en la sangre. Las distancias y la ubicación ayudan. Es como si cayeras lejos de mí, como un silbido en la fuente, como si esperaras, para regresar, un manifiesto en cuerdas, hilos entrando en tu boca, que te haga palpitar aves y agua. Eres la escalera de un río donde van repartiéndose trociscos de los prisioneros de la inocencia. ¿Ves como mis palmas se hacen raíces, leños y pulpa en la pared para evitar que sigas escapando? Veo el alimento inflamable en tus ojos, tus ojos atravesados en mi nuca. Veo tus labios susurrando por los agujeros, a tus dientes decorando el síncope.

No muy lejos

Con ojos de abismo el pez mira desde un calzado. Lo imagino nadando en mi cutícula, clavándose en mi cuerpo, siendo la corona de mi sien o pábulo entrañable que se diluye al contacto de mi saliva. Pretenso tus dedos. Pretenso tus uñas, cada vena y cada hueso, ser tu suelo. Mas, mar del pez, y de otras criaturas de lo arcano, me vas disolviendo, hundiendo en tu vaivén. Con táctica experta el recuerdo de tu sombra se desliza por mi costado, dejando las huellas y olores, jamás la concreción de tus miembros, que a estas horas, y a imprudente distancia, exprimían todo atisbo de calma. Y mientras vas alejándote, como un frutal mecido por el viento, tientas con los delirios que atesoras. Vas dejando tus efluvios en el camino para engañar al extraviado, que ingenuo, se dispone ansiosamente a beberlos, sin saber que solo es una entelequia, un tatuaje que enciende y se disuelve.
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Internautas entrevistan a Ana María Shua

http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?id=5363
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Pesadillas de Luis Gonzali


Quince minutos
El teléfono sonaba, el café hervía en la estufa, la plancha quemaba la camisa, el agua se escurría por el lavabo, el auto encendido gastaba gasolina y el vapor producido por la regadera hinchaba la puerta del baño, atascándola. Él sólo quería dormir quince minutos más, pero hoy la casa había decidido levantarse un poco más temprano.

Jueves por la noche
Él llega a la misma hora de siempre. Se sienta en una orilla de la barra del bar y pide, como cada jueves de los últimos cinco años, un whiskey. Ella siempre llega un poco más tarde y se sienta en el otro extremo de la barra. El cantinero ya sabe que ella tomará gin and tonic, así que se apresura a servirlo.
Durante la primera copa, se voltean a ver furtivamente, como si sólo se quisieran acariciar con la mirada. En la segunda, empiezan a mirarse fijamente, y sonríen. En la tercera, ella se lame los labios mientras él empieza a sudar.
Para la sexta copa, él manda recados lascivos escritos en servilletas que ella contesta con provocaciones e invitaciones sin mucho pudor. Y en la séptima copa el ritual termina.
Él se levanta, va a donde está ella y, poniendo la mano sobre su espalda le dice al oído: «me encantó pasar la noche contigo; no puedo esperar al próximo encuentro». Él se da la vuelta y sale del bar con el saco al hombro, mientras ella sonríe y añora la llegada del siguiente jueves.

Pesadilla antes de un examen de Cálculo
Ayer soñé que me derivaba. Soñé que era tangente al círculo de la vida y perpendicular al radio que le daba amplitud. Soñé después que me volvía a derivar, pero ahora siendo la vida una esfera y yo un plano infinito perpendicular al plano-radio que le daba volumen.
Después soñé otros espacios, con otras hiperfiguras y otros hiperplanos. Y en cada espacio me derivaba y me volvía perpendicular a él. Cuando mi mente se saturó de tantas dimensiones, desperté de golpe.
El mundo había cambiado. Yo era perpendicular a él y a todo lo que había en él. Era perpendicular a la perpendicularidad misma. Era un ser meta-perpendicular.

La mujer que amé me ha convertido en un fantasma
Cansado de ser yo el que siempre se tenía que aparecer a mitad de la noche, la desperté: «¿Por qué no te apareces tu también?», le dije. Ella, todavía recostada en la cama, pálida como un reflejo distante, me veía como quien ve a un niño que no comprende nada. Se levantó y acercándose a mi oído, murmuró: «Despiértate mi amor, los fantasmas no sueñan», y fue entonces que desperté de golpe.
Ella, recostada a mi lado, todavía dormía en la cama, y yo... yo empezaba a desvanecerme.

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Una larga tristeza


Dolores M. Koch, fundadora de los estudios sobre minificción falleció hoy en Nueva York. Lolita nació en La Habana y emigró con su familia a Estados Unidos en 1961. En 1981 publicó su primer artículo sobre minificción: “El micro-relato en México: Torri, Arreola, Monterroso y Avilés Fabila”. En 1986 obtuvo un PhD de la City University of New York con un trabajo fundamental para el estudio de esta forma literaria: "El micro-relato en México: Julio Torri, Juan José Arreola y Augusto Monterroso". Además de los muchos artículos que publicó sobre el tema (y que se incluyen abajo), tuvo una muy intensa labor como traductora al inglés de Reinaldo Arenas y Laura Restrepo, entre muchos otros autores. Su último aporte a la minificción fue la coordinación de la magnífica Hostos Review dedicada al tema.
Además de una admirable intelectual fue una señora encantadora y generosa que acumuló muchísimos afectos.

Koch, Dolores M. (1981). “El micro-relato en México: Torri, Arreola, Monterroso y Avilés Fabila”. En: Hispamérica. X, 30.

Koch, Dolores M. (1986a). El micro-relato en Méxi¬co: Julio Torri, Juan José Arreola y Augusto Monterroso. City University of New York. Ph.D. Dissertation.

Koch, Dolores M (1986b). "El micro-relato en México: Torri, Arreola y Monterroso". En: De la crónica a la nueva narrativa mexicana, Merlin H. Forster y Julio Ortega (eds) México: Oasis.

Koch, Dolores M. (1989). “Julio Torri y la crítica”. En: Julio Torri y la crítica en los años ochenta. Guadalajara: Universidad de Guadalajara/Conaculta.

Koch, Dolores M (1994). "El micro-relato en la Argentina: Borges, Cortázar, Denevi". En: Enlace.

Koch, Dolores M (1996). "Virgilio Piñera, cuentista". En: Revista Interamericana de Bibliografía, 1-4.

Koch, Dolores M (1996). "El micro-relato y Venezuela". En: Revista Imaginaria, 5.

Koch, Dolores M (2002). "Diez recursos para lograr la brevedad en el microrrelato". En: Minerva, 10.

Koch, Dolores M (2001). "Hacia un boom del relato brevísimo". En: Revista de la Universidad- México: Universidad Nacional Autónoma Metropolitana.

Koch, Dolores M (2002). "Japón y el microrrelato". En: Quimera, 211-212.

Koch, Dolores M (2002). "Microrrelato o minicuento? Minificción o hiperbreves?". En: Escritos disconformes: Nuevos modelos de lectura. Francisca Noguerol (ed). Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca.

Koch, Dolores M (2003). "Microficción: Muestrario modelo de características". En: Hispamérica, 95.
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El living de Martín Gardella


Las visitadoras
Descubrí que las muñecas de mi hermana cobran vida en la madrugada. Abandonan, delicadamente, la casita en miniatura de la habitación contigua y entran en la mía, semidesnudas, para colarse en el cajón de mis muñecos articulados. Hago silencio para no molestarlos y, con los ojos cerrados, escucho el sonido del plástico retorciéndose, galopante contra la caja de madera. Media hora más tarde, se retiran sonrientes y despeinadas, con su flexible cuerpo agotado y la misión cumplida.
El episodio se repite, indefectiblemente, noche tras noche, aunque hoy, promete ser diferente. Asomado a la puerta de mi cuarto, el alegre rostro plástico de la muñeca gigante que le obsequié a mi hermana por su cumpleaños, observa el grueso candado que coloqué en el cajón de los juguetes y me guiña un ojo. Todos duermen, excepto nosotros.

El zoológico
Observaba a su hombre con sus penetrantes ojos de gata, dejándose envolver por palabras dulces, que llenaban su estómago de pequeñas mariposas. Luego, con la confesión de las mutuas fantasías, su cabeza femenina se inundó de pícaros ratones.
En la cama, se sintió tan libre como un animal al que le acaban de abrir la jaula. Por unos instantes, sus extremidades se convirtieron en los largos tentáculos de un fornido calamar, que envolvían al hombre para devorarlo. Aulló como una loba, lo rasguño como una perrita juguetona, voló como un colibrí y terminó acurrucándose en el pecho de su compañero, como un indefenso polluelo. A la mañana siguiente, con la puntualidad de un gallo cantor, abandonó la cama revuelta, imitando el silencioso andar de una serpiente.
- Te amo – dijo el hombre, mientras la observaba vestirse con la agilidad de una gacela.
- ¡Shhh! – respondió ella, como una lechuza, y le arrojó, desde la puerta, un beso de delfín.

Una vida de película

Apenas transcurridos cinco minutos, Arturo se sintió identificado con el protagonista de la película, no sólo porque era físicamente muy parecido, sino porque todas las cosas que le sucedían al actor, le habían ocurrido antes a él. Luego, descubrió que la historia que mostraba la pantalla era un plagio de su vida, contada resumidamente, a razón de un año por minuto.
La mitad del film lo mostró en su etapa actual, con los sinsabores de haber vivido y la ansiedad por saber lo que vendrá. A partir de allí, pudo verse en el futuro, a través de las escenas representadas en el celuloide por aquel sujeto análogo, que envejecía igual que él.
Después del dramático final, el cerrado aplauso de los espectadores premió la exquisitez de aquella obra cinematográfica de apenas sesenta y cinco minutos. Mientras tanto, en un rincón oscuro de la sala, un acomodador intentaba consolar al desanimado Arturo que, junto con la incertidumbre acerca de su vida pendiente y de su muerte, acababa de perder la vergüenza de llorar en público.

Una demora imperdonable
Le aseguré que me reuniría con ella en aquel encuentro social tan importante, a las doce de la noche, sin demoras, pero un inconveniente imprevisto me impidió llegar a tiempo. Seguramente por eso, cuando me acerqué, ella ignoró mi presencia, o no quiso notarla. Le hablé al oído, la miré fijamente durante toda la noche, juguetee con las luces del salón, moví el humo de las velas y los inciensos, y hasta grité abiertamente que la amaba, para llamar su atención. Pero ella, sólo respondió con una extraña y cruel indiferencia. Me había advertido que no perdonaría un retraso más, y así lo hizo, por lo menos, hasta el día siguiente, en que vería mi nombre listado entre los obituarios, junto a la noticia que relataba el fatal accidente.

Mi propio otoño
Hace casi veinte años que me hago cortar el cabello por el mismo peluquero. Mudó de local, incluso de barrio, y a pesar de todo sigo siendo un fiel cliente de su peluquería. Será por tener edades similares que, además de la típica relación estilista-cliente, logramos con el paso del tiempo construir algo muy parecido a una amistad. La mayoría de las veces me retiré del local muy conforme con su obra y solo en algunos casos tuve que volver para un fino retoque, pero últimamente no hay corte que me satisfaga, pienso que está muy corto, que sigue largo o que se nota demasiado el remolino que detesto desde que era un niño. Cambié mi peinado y le pedí que modificara el estilo y, sin embargo, aún hay algo que me deja disconforme frente al espejo. Busqué múltiples razones para culpar al peluquero pero debo reconocer su inocencia. Nadie puede vencer al paso del tiempo que lentamente se revela en los cabellos que me abandonan por las noches sobre la almohada o taponan el desagüe de la bañadera. Es evidente que está llegando mi propio otoño, solo espero que mi estilista continué siendo suficientemente hábil para ayudarme a disimularlo.

http://livingsintiempo.blogspot.com/
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Microrrelato, autoficción y otras fronteras



Antonio Cruz nos avisa que el diario El País de España publica este artículo en donde entre otros, hace su aporte Fernando Valls.



Info completa en
El salto de la frontera. Felipe Lamadrid
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