Mostrando entradas con la etiqueta lilian elphick. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lilian elphick. Mostrar todas las entradas
0 com

Minificción de los jueves: Lilian Elphick

http://www.el-nacional.com/papel_literario/Minificcion-jueves-Lilian-Elphick_0_451155071.html
Read more »
0 com

Lilian Elphick en Ficción Mínima en papel



Fin de semana
Sábado 23 de Junio de 2012
 | 
20
TalCual



LILIAN ELPHICK


CLEOPATRA
Soy Cleopatra Filopator Nea Thea, la amada de mi padre, la exiliada de mí misma, última reina de una dinastía hecha cenizas.
Descuidé mis propias aguas, amé a César y a Marco, envenené a mi hermano y marido. He sido encarnada por Theda Bara, Claudette Colbert, Vivien Leigh, Sofía Loren, Elizabeth Taylor, bufonas de un palacio desconocido.
Artemisia Gentileschi, Guido Reni, Arthur Reginald, Guido Cagnacci, me han retratado con la serpiente mordiéndome el pecho. ¡Qué viperinos! He oído una música llamada twist en donde una voz habla de mí. El tono no es elegíaco.
Me hundo en el légamo de la vergüenza, mientras siento las palas allá arriba.
Me encontrarán con la boca llena de arena y envuelta en jirones de lino.
Que Udyat me proteja y no me deje abrir los ojos.

HELENA
Golpeé mi pecho tres veces y no hubo respuesta.
Arañé mi cara y me lancé al abismo de la derrota.
Escribí para remediar el silencio y no obtuve el perdón.
Me pregunté qué es primero, ¿el amor o el odio?, y estalló una guerra.
Entonces, ¿qué maravillas me deparan las patas de los caballos? Alejada de mi esencia, mastico lentamente mi hermosura.

ATENEA
"...et les silences, tous les silences: le silence quand le bras du bourreau se lève à la fin..." Jean Anouilh Para que mi horror sea perfecto, yo, Atenea, acosada por mi propia estatua de mármol pentélico, despreciada por Ares cuando las flechas de la escritura volaban en mi dirección, adorada por quienes vieron en mí a una diosa armada hasta los dientes, vilipendiada por tu silencio y mi virginidad de peplo blanco, malnacida gracias al lanza rayos, agobiada por profecías que me enervan hasta la locura, declaro a la comunidad que: 1) La estatua (de ahora en adelante, "ella") que me representa me cortará la cabeza, 2) no haré nada por impedirlo, 3) ella volverá a la carne y al hueso, 4) de este modo, se apropiará de las palabras de los padres de la literatura, que algunos suelen denominar "universal", y 5) ella pedirá perdón a Medusa por llevarla en su égida imaginaria.

CASANDRA
"El tiempo, / la gran puerta entreabierta" Blanca Varela Apolo escupirá en mi boca. Troya será destruida. Áyax me violará. Nadie creerá en mí.
Una mujer de nombre Christa, siglos después de mi muerte, escribirá: "¿Por qué quise, por encima de todo, el don de la profecía? Hablar con mi propia voz... pero, ¿a quién?" Ahora, cuando ya no tengo ojos, sé que la vida es la única inocente.

ARIADNA II
Mira, el asunto es que maté a Teseo. Fue rápido y limpio. Dijo "perra traicionera", y cerró los ojos. Luego, todo fue fácil. Entré al laberinto a buscar a Minotauro. Cuchito, cuchito, llamé. Y él me respondió con unos gemidos asustados. ¿Se fue el loco? Sí, gatito, para siempre. Gracias, preciosa, no sé cómo agradecerte. Me puedes rascar el lomo, me encanta. ¿Ahí? Sí, pero un poco más arriba. ¡Sigue, sigue! ¡Ahhhhh! Sé que suena perverso, pero tócame la cola. ¿Así? Más fuerte, más fuerte.
Ahora, trata por aquí y aquí y acá.
Cuento corto: después de tantas caricias, le mordí el cuello y lo asfixié. Balbuceó "perra", a secas, y murió con la carpa alzada, como Teseo.
Aquí hay un enredo muy grande. Pásame las tijeras, anudamos nuevamente y seguimos ovillando.
¿Vale?
EUROPA
La historia tergiversa los hechos. Fui yo la que rapté a Zeus, de lo contrario nunca hubiera sido continente. Él estaba en la playa haciendo castillos de aire y no necesité convertirme en vaca para que cayera rendido a mis pezuñas, bufando de amor y listo para la lidia. Quedé exhausta, pero me recuperé con una sabrosa sopa de criadillas, y volví a pastar como si nada.

SANSONA
Él me agarró por la espalda, las manos tensas en mi pecho. Me gustó, no puedo negarlo. Sabía que mi codo guardaba toda la fuerza del mundo. Y así fue. Un golpe certero.
Luego, el puño izquierdo voló hacia su ceja. Mis nudillos amaron esa valiente sangre. Tambaleó un poco, uppercut, mentón triturado. Tenía la navaja lista. La hubiera hundido en su yugular, pero preferí cortar mi larga trenza y lanzársela al hombrón que se revolcaba en el suelo.
Marimacho ­gritó, con baba entre los dientes, cogiendo la trenza y devorándola.
En aquellos días de lluvia, me lavaba el pelo con cicuta, para no andar aleonada.

MARÍA ANTONIETA
Ya no tendrán que comer pasteles, mis famélicos; aquí tienen mi cabeza. Pueden guardar la sucia peluca, si les parece, teñida de mi sangre azul. Mis ojos serán más sabrosos con una pizca de sal. El derecho tiene cataratas; el izquierdo, una pupila vengativa. Mi boca, que tantos manjares probó, seguirá gritando por mucho tiempo; no se asusten si vomita alguna lágrima de cristal o un diamante huérfano. La lengua la llevarán a la olla durante tres horas, hasta que esté blanda. Con nuez de Luis será exquisita. Les aconsejo mis trompas de Eustaquio. Verán que están recubiertas de un grueso cerumen; por este motivo no los oía. Cuando hayan vaciado los humores, ríanse. Finalmente, recomiendo el fromage de ma tête à l’ancienne. Bon appétit!

Más mínimos en Ficción Mínima  www.ficcionminima.blogspot.com


Read more »
0 com

"Bellas de sangre contraria", microrrelatos de Lilian Elphick


Bellas de sangre contraria tiene como tema principal a la mujer en la historia mítica. Cada narración aborda intertextualmente personajes femeninos, en su mayoría, griegos. Se dan cita impuntual Penélope, Circe, Ariadna, Dánae, Medusa -tejedoras de la palabra en la periferia de sus pieles. Manejándose con un lenguaje conciso y cortante, esta relectura, devenida  aguda escritura, tiene un tono irónico y apunta a la subversión del estereotipo. También existen figuras trasvestidas, como Sísifa, Asteriona, y otras -siempre de contraria sangre- que indagan su esencia de cuestionamiento con el furor de sus miradas.

Siguiendo el trazo lorquiano, bajo la mano incisiva de Lilian Elphick, las bellas son mujeres-navajas, deseosas de tener un nuevo y mejor filo.

Damaris Calderón 

***

Bellas de sangre contraria, de Lilian Elphick.
Mosquito Comunicaciones, Santiago de Chile, 2009.

Dibujo de portada: Sergio Astorga
Read more »
1 com

Bellas de sangre contraria de Lilian Elphick



Un adelanto del nuevo libro de Lilian Elphick en http://lilielphick.wordpress.com/
Read more »
0 com

Concurso Mensual de minificciones.com.ar

Como todos los meses, ya se encuentra abierta la convocatoria al concurso mensual de minificciones.com.ar. Este mes la persona encargada de realizar la selección final de los textos será la escritora chilena Lilian Elphik. Copiamos aquí la imagen que propone la redacción como disparadora de ideas:



En este enlace encontrarán las indicaciones sobre como participar y el espacio para dejar sus textos. En este otro link podrán leer los textos ganadores de ediciones anteriores.

Read more »
0 com

Cleopatra. Lilian Elphick


Soy Cleopatra Filopator Nea Thea, la amada de mi padre, la exiliada de mí misma, última reina de una dinastía hecha cenizas.

Descuidé mis propias aguas, amé a César y a Marco, envenené a mi hermano y marido.

He sido encarnada por Theda Bara, Claudette Colbert, Vivien Leigh, Sofía Loren, Elizabeth Taylor, bufonas de un palacio desconocido.

Artemisia Gentileschi, Guido Reni, Arthur Reginald, Guido Cagnacci, me han retratado con la serpiente mordiéndome el pecho. ¡Qué viperinos!

He oído una música llamada twist en donde una voz habla de mí. El tono no es elegíaco.

Me hundo en el légamo de la vergüenza, mientras siento las palas allá arriba.

Me encontrarán con la boca llena de arena y envuelta en jirones de lino.

Que Udyat me proteja y no me deje abrir los ojos.
Read more »
0 com

Ariadna II. Lilian Elphick


Mira, el asunto es que maté a Teseo. Fue rápido y limpio. Dijo “perra traicionera”, y cerró los ojos. Luego, todo fue fácil. Entré al laberinto a buscar a Minotauro. Cuchito, cuchito, llamé. Y él me respondió con unos gemidos asustados. ¿Se fue el loco? Sí, gatito, para siempre. Gracias, preciosa, no sé cómo agradecerte. Me puedes rascar el lomo, me encanta. ¿Ahí? Sí, pero un poco más arriba. ¡Sigue, sigue! ¡Ahhhhh! Sé que suena perverso, pero tócame la cola. ¿Así? Más fuerte, más fuerte. Ahora, trata por aquí y aquí y acá.

Cuento corto: después de tantas caricias, le mordí el cuello y lo asfixié. Balbuceó “perra”, a secas, y murió con la carpa alzada, como Teseo.

Aquí hay un enredo muy grande. Pásame las tijeras, anudamos nuevamente y seguimos ovillando.
¿Vale?

Óleo: Diego Latorre.
Read more »
3 com

La breva breve, apuntes sobre el microcuento

Por Lilian Elphick

El género literario llamado cuento hiperbreve, minicuento, microrrelato o microcuento es un fenómeno que ha eclosionado en esta época, que algunos estudiosos llaman postmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado, al decir de Fredric Jameson. Grandes escritores latinoamericanos como Augusto Monterroso, Juan José Arreola, Ana María Shua, Marco Denevi, Jorge Luis Borges, etc., lo han cultivado. También los chilenos Diego Muñoz Valenzuela, Jaime Valdivieso, Virginia Vidal y Pía Barros, por nombrar a algunos /as. El profesor chileno Juan Armando Epple, radicado en Oregon, EEUU, ha publicado varias antologías de microcuentos, entre otras: Brevísima Relación. Antología del Micro-Cuento Hispanoamericano; Cien Microcuentos Chilenos y Microquijotes. También tiene muchísimos estudios sobre el género.

En agosto del 2004, por primera vez en Chile, se realizó el Congreso Internacional de Minificción, organizado por la Universidad de Playa Ancha, Valparaíso. La Corporación Letras de Chile patrocinó dicho evento, programando lecturas paralelas de microcuentos, en la ciudad de Santiago, y recomendando escritores invitados a las lecturas y mesas redondas organizadas en dicho Congreso.

En octubre del 2004, la página web de Letras de Chile, publicó dos festivales de microcuento para escritores consolidados y emergentes, con excelentes resultados de lectura. Se reunió la obra de más de sesenta autores /as chilenos /as y se recopilaron más de ciento veinte textos. 
En el Congreso “Al sur de la palabra”. IV Congreso Internacional de Escritores por el Fomento del Libro y la Lectura, que organizó la Corporación Letras de Chile para enero del 2005, se trató, entre otros, el tema del microcuento en mesas redondas, charlas y lecturas, con la participación especial de la escritora argentina Luisa Valenzuela. Finalmente, la misma Corporación de escritores, publicó la antología de microcuentos Con pocas palabras, en mayo del mismo año.
En agosto del 2007, Letras de Chile organizó el Primer Encuentro de Minificción “Sea breve, por favor”, donde participaron destacados académicos/as y escritores/as tanto chilenos /as como extranjeros/as. En noviembre del 2008, el II Encuentro de “Sea breve, por favor” contó con la presencia de Juan Armando Epple, y el profesor Fernando Valls, de España, entre otros.
Por último, cabe destacar el concurso de microcuentos “Santiago en cien palabras”, organizado por la Revista Plagio, el Metro de Santiago y Minera Escondida. La participación es masiva y ha aumentado de 2.691 relatos en el primer concurso hasta diez mil en versiones posteriores[1]. Se edita un pequeño libro con los textos finalistas, que es repartido gratuitamente, y se seleccionan veinte relatos que se reproducen en gigantografías dispuestas en algunas estaciones del Metro. Así, se incentiva la creación literaria y se intervienen los espacios públicos.
Fuera del ámbito chileno, debo referirme a dos importantes revistas literarias que dedicaron muchas páginas al microcuento: El Cuento, dirigida por el mexicano Edmundo Valadés y la inolvidable Puro Cuento, de Mempo Giardinelli.
En cuanto a páginas web dedicadas exclusivamente al género están El cuento en red Revista Electrónica de Teoría de la Ficción Breve, dirigida por Lauro Zavala, con excelentes ensayos de David Lagmanovich, Francisca Noguerol, Violeta Rojo, etc.), y Ficticia, dirigida por Alfonso Pedraza, que realiza, entre otras actividades, talleres de microcuento on line, donde los participantes pueden comentar los textos de los demás y recibir comentarios de especialistas y del público en general. Se trata, entonces, de una actividad literaria interactiva al alcance de todos /as los /as interesados /as en el tema.
Si se considera al microcuento como una categoría textual aún periférica, frente a otros géneros canonizados y centrales como la novela y el cuento, Internet, como parte del proceso de globalización, presenta quiebres, fracturas, rupturas, por donde no sólo se cuela el interés por este género, sino, como señala Hilda Chacón [2],“abre una serie de posibilidades para los grupos ubicados en la periferia del proceso de globalización económica, para insertar sus voces/ momentos /imágenes/ palabras/ discursos/ narrativas en los intersticios del mundo cibernético y establecer así conexiones nuevas, que de alguna manera permitan el reconocimiento de su existencia y de sus interpretaciones alternativas sobre los "tiempos postmodernos".”
Esta imbricación de diferentes voces y textos –ahora se habla del hipertexto- aparece en la web con diversas modalidades, como el chat, los fotologs y los blogs, estos últimos, sitios –bitácoras que se arman sin costo alguno por el sujeto o una comunidad. Por ejemplo, un colegio o un curso puede tener su propio blog, donde ir anotando las actividades del alumnado, fotografías, concursos literarios y comentarios, tanto de los /as profesores /as como de los /as alumnos /as.
A propósito del título de este trabajo: “La breva breve”, existe el dicho: “No hay que dar la breva pelada y en la boca”, y esta instancia puede adecuarse a una de las características del microcuento, aunque también del cuento. Se trata de la "teoría del iceberg" de Hemingway, en donde lo más importante nunca se cuenta. La labor del /la lector /a es realizar esa lectura profunda, o como dice Piglia en su Tesis sobre el cuento, hacer brotar lo que está oculto.
En la Introducción a Brevísima Relación. Antología del Micro-Cuento Hispanoamericano [3], Epple acota que “el criterio fundamental para reconocerlos como relatos no es su brevedad sino su estatuto ficticio, atendiendo específicamente al estrato del mundo narrado. Creemos que lo que distingue a estos textos como relatos es la existencia de una situación narrativa única”.
Un ejemplo: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí". Se dice que es el microrrelato más breve del mundo. Su autor, Augusto “Tito” Monterroso, ha borrado con este texto las barreras entre la realidad y la vigilia, entre la ficción y la realidad, creando un espacio narrativo con sólo siete palabras. Además existe el intertexto kafkiano: “Cuando despertó, Gregorio Samsa estaba convertido en un horrible insecto.” ¿Hay historia en este texto de Monterroso? El profesor Epple en su Introducción señala que en El dinosaurio “hay un decurso temporal (fijado en los verbos) y una referencia a la situación espacial (“allí”, el lugar donde ocurre la experiencia)”. Se puede definir – a nivel básico- ‘historia’ como una cadena de acontecimientos ligados temporal y causalmente, y al ‘acontecimiento’ como algo que le ocurre a alguien o algo. Ergo, en El Dinosaurio hay historia o una situación narrativa única, aunque –como dice Epple- la tríada acción-espacio-tiempo, esté simplemente sugerida. (Epple.1990:18-19).

Epple vincula el origen del micro-cuento o cuento breve a la tradición del folklore, la leyenda, mitos, adivinanzas y fábulas, pero advierte que esta asociación a las llamadas “formas simples” genera problemas de delimitación:
“Las formulaciones teóricas sobre el cuento, o las poéticas que declaran una concepción particular sobre el género, demarcan sus parámetros diferenciales a partir de la comparación con la novela, y los rasgos distintivos que se postulan (la brevedad, la singularidad temática, la tensión o la intensidad) siguen resultando insuficientes como categorías distintivas. La existencia de novelas cortas (la “nouvelle”), de acentuado rigor argumental y formal, y de cuentos extensos, ponen en cuestión el criterio tradicional de la extensión como límite entre ambos géneros.
Irwing Howe se propuso recientemente delimitar un canon del relato breve norteamericano (que llamó “short-short stories”, cuentos cortos) pero ni su intento de delimitación tipológica ni la selección propuesta resultan convincentes.
Con el cuento brevísimo el problema de la delimitación genérica se dificulta aún más, por su relación con un amplio registro de formas breves de substrato oral o libresco, y sobre todo por la dificultad de deslindar fronteras con las llamadas “formas simples” (el ejemplo, el caso, la fábula y la anécdota, entre otros).” (Ibid:11).
Resumiendo, para Epple, la brevedad, la singularidad temática y la intensidad siguen resultando insuficientes como categorías distintivas para el cuento. La existencia de la nouvelle y el cuento largo, no se pueden definir sólo desde un criterio de extensión.
En general, los autores y autoras que han examinado el microcuento coinciden en su carácter intertextual, donde pueden coexistir en un solo texto la alusión, la cita, la ironía y la parodia, o la reelaboración de un architexto. Por ejemplo, en el “Decálogo del escritor” de Monterroso, incluido en su libro Lo demás es silencio (1978), se reconoce la referencia metatextual del Decálogo del perfecto cuentista de Horacio Quiroga (1925), y la referencia architextual de los doce mandamientos de la Ley de Dios.[4] A toda esta fábrica de intertextualidades se suman “Los diez mandamientos del escritor”, microcuento del uruguayo Fernando Aínsa [5]:


Los diez mandamientos del escritor
1.-Te amarás a ti mismo sobre todas las cosas.
2.- No mencionarás el nombre de Borges en vano.
3.- Seis días descansarás y uno escribirás.
4.- Te inventarás tu propia filiación literaria.
5.- Si cometes parricidio generacional, será con pudor y disimulo.
6.- No seducirás a la poetisa en busca de prólogo.
7.- No robarás las metáforas del poeta inédito.
8.- No llamarás palimpsesto intertextual a la simple copia banal.
9.- No desearás el éxito de ventas del prójimo escritor.
10.- No eliminarás las comillas de las citas ajenas.

***



[1] Datos extraídos de Epple, Juan Armando. “La minificción y la crítica”. En: Escritos disconformes. Nuevos modelos de lecturas. 2004. Francisca Noguerol Editora. Ediciones de la Universidad de Salamanca.
[2] Hilda Chacón. ¿Puede Internet (ó la lógica del capitalismo avanzado) subvertir el proyecto de la globalización? En: http://www.lehman.cuny.edu/ciberletras/v04/Chacon.html
[3] Epple, J.A. Brevísima relación. Antología del microcuento hispanoamericano. 1990. Santiago: Mosquito.
[4] Datos extraídos del ensayo de Fernando Golvano, “Menos es más (Notas sobre la poética de Monterroso)”. En: Escritos disconformes. Nuevos modelos de lecturas. 2004. Francisca Noguerol Editora. Ediciones de la Universidad de Salamanca.
[5] En: Escritos disconformes. Nuevos modelos de lecturas. 2004. Francisca Noguerol Editora. Ediciones de la Universidad de Salamanca.
Nota:
Otras excelentes páginas dedicadas a la minificción: Máquina de coser palabras, Minificciones,  Químicamente impuro.
Read more »
0 com

Tres microrrelatos, por Lilian Elphick

Helena

Golpeé mi pecho tres veces y no hubo respuesta.

Arañé mi cara y me lancé al abismo de la derrota.

Escribí para remediar el silencio y no obtuve el perdón.

Me pregunté qué es primero, ¿el amor o el odio?, y estalló una guerra.

Entonces, ¿qué maravillas me deparan las patas de los caballos?

Alejada de mi esencia, mastico lentamente mi hermosura.


Atenea

...et les silences, tous les silences: le silence quand le bras du bourreau se lève à la fin…

Jean Anouilh

Para que mi horror sea perfecto, yo Atenea, acosada por mi propia estatua de mármol pentélico, despreciada por Ares cuando las flechas de la escritura volaban en mi dirección, adorada por quienes vieron en mí a una diosa armada hasta los dientes, vilipendiada por tu silencio y mi virginidad de peplo blanco, malnacida gracias al lanza rayos, agobiada por profecías que me enervan hasta la locura, declaro a la comunidad que: 1) La estatua (de ahora en adelante, 'ella') que me representa me cortará la cabeza, 2) no haré nada por impedirlo, 3) ella volverá a la carne y al hueso, 4) de este modo, se apropiará de las palabras de los padres de la literatura, que algunos suelen denominar 'universal', y 5) ella pedirá perdón a Medusa por llevarla en su égida imaginaria.


Casandra

El tiempo, / la gran puerta entreabierta

Blanca Varela

Apolo escupirá en mi boca. Troya será destruida. Áyax me violará. Nadie creerá en mí.

Una mujer de nombre Christa, siglos después de mi muerte, escribirá: "¿Por qué quise, por encima de todo, el don de la profecía? Hablar con mi propia voz... pero, ¿a quién?"

Ahora, cuando ya no tengo ojos, sé que la vida es la única inocente.

***

Estos textos pertenecen al libro inédito Bellas de sangre contraria, titulo extraído del poema Reyerta, de F.G. Lorca.

Más textos en Ojo Travieso.
Read more »