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Microficciones animadas de Carlos Montoya





Versión libre en stop motion por Carlos Montoya de la microficción " Un creyente" de George Loring Frost.


Carlos Montoya es realizador independiente de stop motion. Entre otras inquietudes produce microficciones animadas de diversos autores mediante esta técnica. Participó en las 4tas. Jornadas Feriales de Microficción en la Ferial del Libro de Buenos Aires.

Sus trabajos, tanto el producto final como el paso a paso pueden verse en su blog  www.delentretecho.blogspot.com
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Cien mujeres contra la violencia de género. Argentina

Amigas:

En diciembre de 2011 lanzamos la convocatoria argentina de  ¡Basta, Cien Mujeres contra la Violencia de Género!, siguiendo la iniciativa chilena de las escritoras Pía Barros, Gabriela Aguilera, Chivi Guajardo, Ana Crivelli y Susana Sánchez Bravo para dar continuidad a un plan latinoamericano que está en marcha.
Si bien recibimos cantidad de textos, muchos no fueron incluidos en la selección, porque no se ajustaban a las características del género o se excedían la cantidad de palabras pedidas.
Por estos motivos decidimos relanzar la convocatoria e invitamos a enviar sus textos hasta el 30 de junio de 2012
Se antologarán 100 microficciones, una por cada escritora, la convocatoria es abierta y los responsables de esta antología haremos una selección de textos de acuerdo con las necesidades editoriales.
Nos gustaría contar con tu participación. Si estás de acuerdo, envianos 1 microficción de un MÁXIMO de 150 palabras, referida al tema convocante y  una biografía de no más de 30 palabras (estrictas).
Todo tiene que estar pegado en el cuerpo del mensaje, no en un adjunto. Y en el asunto escriban: “Microficción para Basta”
El objetivo de la antología es promover la toma de conciencia y denunciar este flagelo que denigra y destruye vidas.
A las  100 autoras seleccionadas, solo podemos entregarles dos ejemplares a cambio de los derechos de autor para esta edición.
Si decidís participar, esperamos tu envío a "bastaedicionargentina@hotmail.com.ar", hasta el 30 de junio de 2012 
Mil gracias.
Miriam Di Gerónimo, Sandra Bianchi, Amor Hernández Peñaloza, Leandro Hidalgo y Fabián Vique.
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Gas Mask: Microficción de Twitter al libro electrónico


Entrevistamos a Santiago Eximeno ,  quien recientemente ha publicado Gas Mask , un libro electrónico con una antología de microcuentos publicados en su cuenta de Twitter


 ¿Cómo y cuándo comenzaste a escribir microficción en Twitter?
Llevo escribiendo microficción en Twitter desde 2009. Descubrí Twitter como red social y desde el primer momento me fascinó la posibilidad de trabajar la ficción mínima en un marco tan reducido. La idea en un primer momento fue publicar algunas ficciones más como experimento que otra cosa, pero pronto descubrí que 140 caracteres me permitían explorar la microficción mucho más allá de lo que esperaba.

 ¿Habías escrito microcuentos u otro tipo de ficción anteriormente?
Sí, llevo escribiendo microrrelatos desde 2003, pero también he publicado novelas y relatos cortos. Escribir ficción mínima surgió como una vía de escape entre dos obras más largas -novela y novela corta- en las que estaba trabajando. Después pasó a convertirse en el género literario al que me acercaba con mayor asiduidad. Ahora mismo escribo sobre todo microrrelatos y relatos, aunque por ejemplo mi última novela la publiqué en 2011.

 ¿Qué tipo de retroalimetación recibís de tus lectores en Twitter?
Más allá de los "retuits" y de los lectores que marcan los relatos como favoritos existe una comunidad de creadores/consumidores de ficción mínima en Twitter. En esta comunidad he conocido tanto a lectores que se han interesado por la obra en conjunto como a editores interesados en publicar algunos de estos pequeños microrrelatos, ya fuera agrupados ya fuera como obras individuales.

De alguna forma esta comunidad de escritores en Twitter está creando una pequeña red literaria de minificción que merece la pena seguir.

 ¿Por qué decidiste publicar tu propia antología de ficción mínima en un  libro electrónico y cuál fue el criterio para la selección de textos?
He publicado anteriormente libros de ficción mínima con editoriales, tanto en castellano como en francés, pero en esta ocasión se trataba de un grupo de textos muy particular, ya que había sido publicado previamente en Twitter y allí seguía disponible para quien lo quisiera leer. No se trataba en este caso de ofrecer un libro por una vía comercial ni de buscar la garantía que te ofrece un editor, ya que estos textos estaban expuestos al público y lo que buscaba era, sobre todo, organizarlos de una forma coherente tanto para los lectores como para mí mismo.

El primer criterio para la selección fue descartar todos aquellos textos que carecían de la calidad suficiente, ya que en muchas ocasiones los había trabajado desde la improvisación. Después he tratado de categorizarlos para que resulte más atractiva la propuesta.
Así en "De aparecidos" he recogido los textos que versan sobre fantasmas o apariciones, reforzando la idea de coherencia interna y evitando el caos que puede asaltar al lector interesado si accede a estos tres años de ficción mínima heterogénea sin un pequeño mapa.

Además esta selección me ha permitido revisar los textos y corregir y mejorar todo lo que era necesario.
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Las cuentas mínimas de Norah Scarpa Filsinger


Sobreviviente
     El maduro veterano de guerra rememoraba tiempos de dolor y de gloria. Podrían haber sido -pensaba- recuerdos victoriosos, si la intervención de Efialtes al norte no hubiese anudado la traición, tiñendo de sangre los océanos y poblando de cruces blancas la tierra de los vientos.
     Siendo muy joven había combatido en las Termópilas, situadas en un archipiélago del Atlántico Sur.


Pequeña fábula sin importancia
     El gato persa, rechoncho y peludo, que dormita en almohadones de pluma, nunca llena su estómago. Reclama porque todo lo que va a su plato le resulta insuficiente. Reclama si acaso algún ratoncito mordisquea una cascarita de su pan. Los ratones, sometidos pero solidarios, arriman lo que tienen a su alcance, privándose del propio alimento. Cada vez engorda más el gato, y cada vez enflaquecen más los ratones.
     El gato sabe convencerlos de que así son todos felices.


Fenomenología
    Hasta que Marco Polo descubrió el Oriente, el mundo civilizado creyó que esas ignotas regiones se hallaban pobladas por seres de un solo ojo, largo rabo y otras lindezas por el estilo. Después, cuando Colón descubrió por casualidad América, se dijo que los seres unioculares y otros fenómenos semejantes habitaban estas tierras.
    Hoy sabemos que son extraterrestres.


Pegaso
    El caballo se aquieta cuando siente que el efebo lo monta de un salto. Experimenta la presión sobre los ijares y presta atención al acento entre aniñado y  varonil que titubea en las voces de mando. Percibe el aliento trémulo y el peso del jinete que se hace cada vez más leve, hasta que las alas de irisada transparencia se vuelven invisibles al relumbre del sol.
    El muchacho siente que está en el sueño del caballo e ignora que el caballo se sabe soñado por él, mientras las llamas los consumen.


Pastor
-¿Qué quieres ser, niño?
-¿Yo? Pues... contador de estrellas.
    Y cuenta pacientemente, como todas las tardes, sus cabritas; cabritas negras, cabritas blancas, mientras arrea el rebaño hacia el corral de pircas.


Aldonza
    La fama que le acarreó el libro de aquel viejo loco que una vez la galanteó le valió unos cuantos pretendientes, todos escritores.


Norah Scarpa Filsinger, tucumana, argentina y ex docente, participa en antologías y obtuvo diversas distinciones en poesía y dramaturgia, entre ellas el Iº Premio en el Concurso de Textos Teatrales “Bernardo Canal Feijóo” del Instituto Nacional del Teatro, Secr. de Cultura Tucumán y Dramaturgos Asociados por su obra “Estación sin rosas”, 2001 y en el Certamen Iberoamericano de Poesía, SADE, 1999. Publicó Hojas al tiempo, poesía, (2010) y Cuentas de maíz (2009) e Incisiones mínimas (2011), microficciones. Tiene en preparación un tercer volumen en este género.

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Para enterrar al puerto de Arnoldo Rosas

MAL DE AMORES La carcajada fue general cuando dijo que estaba enamorado de una sirena. Hoy todos están en la mar buscando su cadáver.  

SACRIFICIO Llegó un día y dijo: No comprendo cómo este pueblo, ¡casi una ciudad!, que tiene dos curas, un bar frente a la plaza, más de cinco mil habitantes, su cancha de bolas criollas, tres galleras, su burdel con cuatro putas, dos ferreterías, veinte bodegas, un Club Progreso, un paseo frente a la playa con su fuente y todo, ¡no tiene un loco! Es inconcebible: con quién, entonces, los muchachos van a descargar su violencia, a quién le van a poner sobrenombres, a gritar groserías, a tirarle piedras. Con quién nuestras pías damas van a ejercer la caridad para obtener su justo puesto en el Cielo. A quién le vamos a echar las culpas de los desastres. Con quién vamos a asustar a los muchachitos para que se coman la comida y se acuesten temprano. ¡Hay que hacer algo, señores! Por ahí anda, raído de sol y lluvia, la cara tiznada, apartando moscas inexistentes, dándole golpes a una perolita.  . 

AHORA QUE HAS MUERTO ¡Se murió y pa’l coño! A barrer la casa, a preparar café, a buscar ron y whisky, a comprar casabe, a pedir sillas prestadas, a poner ojos de llanto para que todos crean que necesitamos de su compañía en este dolor y no para celebrar que por fin se fue y no joderá más caminando por los corredores, diciendo: «Eso no se hace así, hágame caso que tengo más años que usted».

DESPUÉS NO HABRÁ NADA Después no habrá nada; sólo un largo silencio, el vacío, nada. Tú lo sabes, todos lo sabemos. Anda, deja ya de hacernos perder el tiempo. Ponte tu mejor traje, los zapatos nuevos, el reloj de oro. Péinate y métete de una vez en la urna que todos te estamos esperando.

EN ESTOS DÍAS En estos días, al cruzar la calle, al encender un cigarro, al bebernos una merengada, al salir de la iglesia, al regreso del mercado, al terminar el café: ¡Hola, Muerte, cómo estás!
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Participa en el fanzine Manifiesto Azul

La asociación Colectivo Iletrados de Murcia (España) está preparando el número 12 de su fanzine Manifiesto Azul. Hasta el Domingo 20 de Mayo se pueden enviar microrrelatos, poemas, reseñas e ilustraciones a colectivoiletrados@hotmail.com 


Esta publicación, que aparece en papel y en versión electrónica (aquí podéis leer el último número), apareció en 2004 y a lo largo de su historia han publicado en él autores de minificción de la talla de David Lagmanovich, David Roas, Alejandro Bentivoglio, Leandro Hidalgo o Santiago Eximeno. 
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El libro de Oro del Te Cuento Que (TCQ)

El libro de Oro del TCQ, 200 páginas con los 500 SMS premiados en todas las ediciones de este concurso. Como se resume en su contratapa, es “un trabajo de cinco años y cientos de autores con una consigna común: intentar la literatura dentro del brevísimo margen de un mensaje de texto
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Cinco de Gabriel Payares

VERSIÓN DEL QUIJOTE
Un día se cansó del orden de su biblioteca, derribó los libros al suelo y se dispuso a crear su propio canon literario. Al día siguiente, se cansó del orden en el menú del restaurante, y arremetió contra el cocinero hasta imponerle su propia noción de gastronomía. Otro día distinto se cansó del orden reflejado en las señales de tránsito, y decidió andar en lo sucesivo a contramarcha. Y así, en pocos días, se fue metiendo en mayores problemas. Al final de la semana, la gente lo tenía por loco. Al final del siglo, por Libertador.

EL ESCLAVO
Lo más doloroso de haberme separado de mi mujer no fueron los años de amargas peleas, ni el modo en que la eché de la casa después de haberla hallado en brazos de mi mejor amigo, ni el triste reencuentro con una soledad no planificada, ni las engorrosas explicaciones que me fueron alejando de los amigos en común, sino esta eterna sensación de que en cualquier minuto puede que ella regrese, y yo, una vez más, al instante y sin siquiera pensarlo, haga de tripas corazón y la perdone.

LA BIENVENIDA
Uno termina acostumbrándose a esta isla desierta. En especial alguien como yo, siempre amenazado por la marea inacabable de gente que se extiende hasta donde alcance la mirada, y que lo devora todo al paso de su inocultable presencia. Ya casi no siento el sol en la espalda, ni el hambre acumulada, ni la sal del viento en las mejillas; he ido haciéndome invulnerable con cada lento embate de las olas. Sólo en mis sueños, últimos recuerdos de aquella anterior existencia, se me ha revelado el destino traidor que me depara: tornarme  aquí mismo en piedra, en roca, en despeñadero, contra el que arrastre el mar tirano al incauto navegante. Las olas y el viento acallarán cualquier vestigio de palabra. El golpe será la única bienvenida.

EL HOMBRE ORQUESTA (TRIBUTO DESAFINADO A PESSOA)
La orquesta cupo entera en los cuatro costados del baúl: trompetas, flautas, incluso el aparatoso trombón. Pero al disponerse a cerrar la tapa de un golpe y a sellarla para siempre con un inmenso candado, lo congeló el miedo imposible de estarse encerrando a sí mismo: se le antojó de pronto desolador el voluntario exilio de los cuerdos, la soledad que implica ser siempre el mismo y llamarse igual, tocando siempre la misma partitura. Incapaz de dar aquel último paso, dejó la tapa entreabierta y le dio a cada instrumento el beneficio de una última melodía. La orquesta ese día sonó más alegre que nunca. Muy pocos entendieron que se trataba de una nota de suicidio.

LA OTRA ODISEA
Nunca estuvo Ítaca tan lejos, como en el pleno abrazo de Calipso.

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Breves extrañamientos de Salvador Biedma

El justo medio

Trabajaban en la casa, habitación de por medio. Ella, que era química, se encerraba en su laboratorio y pasaba horas observando un mundo a través del microscopio. Él, astrónomo, pegaba el ojo al telescopio en cuanto empezaba el día. Hasta la noche, no se cruzaban ni se dirigían la palabra. Al acercarse la hora de la cena, iba creciendo su ansiedad por encontrarse. Todo era alegría entonces: un matrimonio perfecto.
Tuvieron un hijo. Gigante para su madre, minúsculo a los ojos del padre. A nadie le resultaron llamativos sus problemas de vista; usó anteojos desde muy chico. Creció con los años. Durante un tiempo, pasaba de una idea a la opuesta en un instante, pero el padre siempre se quejaba de su corta visión de futuro y la madre le aconsejaba que prestase más atención a los detalles del momento.
Cuando conoció a la oftalmóloga con la que se casaría, ya era un extremista de la moderación. Poco después del matrimonio, la esposa quedó embarazada. Tuvieron dos hijos: uno, muy alto, al que la abuela le prodigaba todo su cariño; la otra, menudita, a quien el abuelo no le quitaba los ojos de encima. Los mellizos cumplieron cinco años y la madre advirtió que no veían bien. Les recetó anteojos. A él, para ver de cerca y a ella, para ver de lejos.


Caperucita

Su abuela era un lobo. Su abuela era un lobo que se había comido a la abuela.


Aberturas

Era la tercera vez que daban la vuelta a la construcción. El dueño advertía que algo faltaba, pero no podía determinar qué. El albañil dijo de pronto: “No tiene ventanas”. Hasta ese momento, estaba orgulloso. Había hecho su trabajo a toda velocidad, tal vez apurado para no distraerse con la mujer del dueño, que rondaba por ahí como una gata y le clavaba los ojos.
El albañil no salía de su sorpresa. No entendía cómo había llegado a olvidarse de las ventanas, de dejar esos espacios vacíos. Se disculpó una, varias veces. El dueño apenas respondió con un gesto. No parecía enojado. Más bien, sentía curiosidad. Como si estuviera ante un fenómeno zoológico.
Mientras se rascaba la barbilla, dio una cuarta vuelta a la construcción. Dijo, pensativo: “Hay algo más”. Su mujer miraba desde adentro de la casa. Sonreía detrás del cortinado. “Tampoco tiene puerta”, gritaron los tres, sin levantar la voz, al unísono.


Primeras aguas

A los 50 años, había hecho cierta fortuna. Tenía dinero suficiente para asegurar su futuro, el de su esposa, el de sus dos hijos. Decidió, entonces, cumplir una vieja ambición.
Él, que nunca había podido construir un castillo de arena como los de su hermano, hizo traer piedra, madera y metal desde países exóticos y mandó a construir un castillo habitable en la playa.
El resultado lo dejó muy contento, pero no llegó a disfrutarlo. Su hermano, que había estudiado arquitectura, construyó a pocos metros un castillo tres veces más grande, majestuoso, perfecto, sin ayuda de nadie y con un solo material: arena.


Cuadros de una exposición

Augen, el detective Augen, había entrado a ver la retrospectiva de la obra de Vincent Gratiolanski. Había descubierto, en uno de los “collages” (así los llamaban), dientes, otros huesitos y pelo de Maureen, la chica a la que buscaba desde hacía meses. La sangre, en cambio, no era de ella. La guía lo explicó bien: antes de suicidarse, Gratiolanski calculó al milímetro cómo debía disparar para que la mancha tuviera esa forma exacta en la esquina del cuadro.


La carnada

Estaba harto de esperar. Llevaba días ahí, en esa isla. El tosco aparejo conectaba su mano con el agua. Esperaba una sacudida, pero en todo ese tiempo no había alcanzado a sentir la más mínima vibración. Aunque lo venciera el sueño, se mantenía aferrado al hilo. A cada hora, lo recogía y encontraba todo como lo había dispuesto. Ni un solo pez se había acercado. Entonces, terminó de decidirse: se usaría a sí mismo de carnada. En ese instante, como si hubiera leído su pensamiento, un monstruo marino saltó sobre la playa, lo engulló y volvió reptando hasta las olas. No dejó un solo resto del hombre. Quedaba, eso sí, su aparejo de pesca. Aún sigue en el lugar. Ningún pez tocó nunca la carnada, esa pasta maloliente. A él le parecía tan exquisita que, pensó, cualquier animal se tentaría.




Salvador Biedma nació en 1979 en Buenos Aires. Dirigió con Alejandro Larre las revistas “La mala palabra” y “Mil mamuts”. En la actualidad, es asistente editorial del sello La Compañía y editor del sello Galerna.




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Jornada de Microficción en la Feria del libro de Buenos Aires. Programación completa



4ta JORNADA FERIAL DE MICROFICCIÓN
3 de mayo de 18:30 hs. a 22:00 hs
Feria del Libro de Buenos Aires, Sala Roberto Arlt, Pabellón Amarillo
Predio Ferial de Palermo



PROGRAMA


Coordinación General: Raúl Brasca


18:30 hs.
Presentación.

18:40 hs.
Lecturas: Jorge Accame,  Alejandro Bentivoglio, Norah Scarpa, Lucía Díaz, Fabián Vique.
Preguntas.
Lectura de nanoficciones seleccionadas del concurso realizado en Twitter.

19:25 hs.
Proyección de Microficciones en Stop Motion, con la participación de su realizador, Carlos Montoya.
Preguntas.
Lectura de nanoficciones seleccionadas del concurso realizado en Twitter.


19:45 hs.
Edda Armas: Recordando a Alfredo Armas Alfonzo, precursor del género en Venezuela.
Preguntas.
Lectura de nanoficciones seleccionadas del concurso realizado en Twitter.


20.05 hs. a 20:20 hs.
Receso

20:20 hs .
Entrevista a Luisa Valenzuela, por Sandra Bianchi.
Preguntas,
Lectura de nanoficciones seleccionadas del concurso realizado en Twitter.
.

20:45 hs.
Lectura: Miriam Cairo, Sergio Francisci, Zulma Fraga, Analía Fernández Fuks, Giselle Aronson.
Preguntas y premiación del Concurso Ferial de Nanoficciones.

21:30 hs a 22:00 hs.
Lectura de cierre: Ana María Shua, Luisa Valenzuela, Mario Goloboff

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Jornada de Microficción en la Feria del libro de Buenos Aires

Jornada de Microficción

Jueves 3 de mayo

Lectura de microficciones, twitteriones, homenajes, proyecciones, entrevistas.

Coordina: Raúl Brasca

En breve la agenda completa del evento

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Ekuóreo. Revista de minicuentos


Dragones II
Hay algo más terrible y maravilloso que ser devorado por un dragón: es ser un dragón. Hay algo más extraño que ser un dragón: ser un hombre.
Jorge Luis Borges(Revista Sur, Buenos Aires, en julio de 1936)

Ekuóreo. Una entrega cada 15 días
http://e-kuoreo.blogspot.com/
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Más libros de 3x4 microficções: literatura em poucas palavras


http://www.editoramultifoco.com.br/tresporquatro/
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Soy un efecto. Analía Fernández Fuks


I.
Soy ortografonista desde que estoy en el jardín de infantes. Con el tiempo me
fui especializando en esta tarea de reconocer los errores de ortografía antes de
que sean escritos. Es decir, los puedo precisar en el habla. Así, el día en que
Valentín vino a dejarme, me di cuenta de que estaba poniendo el acento de
nuestra relación en el lugar equivocado.
II.
Las cosas en casa siempre fueron así. Volver del colegio y encontrar los platos,
las sartenes, los cubiertos suspendidos en el aire; las sillas tiradas, la heladera
vaciada sobre el piso, la yerbera cayendo de la alacena, la historia del verano
en Miramar siempre igual y un “basta ya”. Mamá y papá tienen la costumbre de
dejar las peleas en pausa para volver del trabajo y acordarse por dónde van.
Ya es hora de entrar en la escena. En medio de la cocina, dejo las últimas
zapatillas que me regalaron, un suspiro corto y un llanto. No sé qué es lo que
pasa cuando las cosas cambian de lugar. Escucho los tacos de mamá y la voz
ronca de papá subiendo en el ascensor. Y me voy de casa por las escaleras.
III.
Y vos tan dormido panza arriba. Quiero meterme por el ombligo y caer de palito
adentro tuyo. No quiero que duermas siempre que yo estoy despierta. Una
relación no puede vivir de madrugada. No son dos tostadas y un café con
leche. Medio beso en el fondo de la taza. El otro día pensé que si te soplaba la
oreja capaz me metía en tu sueño. Pero creíste que era una mosca y te pusiste
de costado. Prefiero que duermas panza arriba porque puedo saber mejor qué
estás soñando. Y sé que no era cierto el sueño que me contaste, ese en que
vos y yo galopábamos en la terraza de un vecino y saltábamos por los edificios.
Porque yo estaba ahí, del otro lado. Y vos estabas tan quieto, como siempre,
sin ir a ningún lado.
Despertate. Así no se sueña conmigo.
IV.
El miércoles a las cinco de la tarde, cuando fui a verla, Abuela estaba en India.
Era la primera vez que viajaba en alfombras voladoras. A pesar de eso, dijo
que no tuvo miedo. Que si uno mira bien los países nunca se parecen a los
dibujos de los mapas, que los habitantes nunca se parecen a las fotos que hay
de ellos en otras partes del mundo y que nadie lleva en la valija realmente lo
que dice llevar. Después de dos días, volvió del viaje. Ahora está abajo del
agua y hace nado sincronizado. Parece que el ganchito en la nariz le está
molestando. Hace gestos y señala la garganta como si se ahogara con sus
propias burbujas. Mi tío le pide que se calme. Abuela afloja las manos. Cierra
los ojos y flota. Mi tío le acomoda el tubo. Entran dos mujeres; una le aprieta el
pecho, la otra la inyecta. Abuela se corre la mascarilla de plástico verde y con
la boca caída hacia un costado nos dice a todos que por favor la dejemos
nadar tranquila.
V.
Al final de toda historia siempre hay un disparo. El arma está debajo del
colchón. Nunca se sabe cuál de los dos tendrá pesadillas. Por eso duermo con
un almohadón en el pecho y por las dudas, también me ato las manos.
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24 de marzo en argentina. Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia


Memoria

Aún no sale la luna y me despierta el aullido con que duermo noche a noche.


Primera incisión

Hundió el filo con minuciosidad tortuosa y se fue dibujando así el mapa del mundo.


Cronopismo nacional

Y después de tanto tiempo andando, resultó el país todo invisibilizado.


Aficionado

Se consideraba un artista y como tal quiso dejar en las paredes del centro de detención un centenar de pinturas de sus manos rojas.


Vuelos

Y muchos, aun ateos, se fueron al Cielo lanzados con todas las bendiciones.


Norah Scarpa Filsinger . Incisiones mínimas. Buenos Aires. Macedonia Edicione. 2011

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Los 15 ganadores del concurso TwitteRelatos por la Identidad

Abuelas de Plaza de Mayo dio a conocer ayer los  15 microcuentos ganadores del concurso "TwitteRelatos por la Identidad"  que fueron seleccionados por el jurado integrado por los prestigiosos escritores Ana María Shua, Mempo Giardinelli, Guillermo Martínez, Paula Bombara y Laura Escudero Tobler.



Los relatos seleccionados, que serán ilustrados por un grupo de prestigiosos artistas plásticos, serán parte de  una muestra gráfica itinerante y serán publicados en el sitio www.abuelas.org.ar, en el mensuario de la institución, en Twitter y en Facebook.

A continuación compartimos los TwitterRelatos ganadores:

•    @valeriaweise: Me pica acá, en el centro de la duda. Rasco a preguntas, capas de intriga y ocultas falsedades. Al final estoy yo. Lo dirá el tiempo. (Ilustra: Pablo Bernasconi)

•    @RomanPelinski: Es como si toda tu vida te hubieses mirado en espejos que deforman. Tu verdadero reflejo es otro. Las abuelas te buscan para mostrártelo. (Ilustra: Lucas Nine)

•    @francks20: Se mira al espejo y sonríe, la sonrisa va más allá. Supone algo que no encuentra, su identidad es una suerte de atrevimiento. (Ilustra: Daniel Roldán)

•    @andypeks11: Y la mano arrugada sostuvo la más joven. Y unos ojos infinitamente buscados se miraron al fin. (Ilustra: Mirian Luchetto)

•    @carodiaria: En tu diente torcido, tu lunar en la espalda, en tu pierna más corta y ese olor que te espera. (Ilustra: Mariano Lucano)

•    @elcuartopropio: La luna escupe luces muertas y me muero aún en tu cadáver. Quiero extenderme a tu costado y devolver tu nombre. Juntos solos. (Ilustra: María Wernicke)

•    @carito_gp: Dudé... Pregunté. Me negaron. Insistí. Me acerqué. Escuché y acepté. Esperé... Un día, atendí. Corrí. Llegué. Volví a nacer... Soy. (Ilustra: Rodolfo Fucile)

•    @Anuka_Fuks: Ayer mamá se volvió baldío frío y desolado. Se volvió cáscara hueca. Me echó en silencio. Como siempre que le pregunto eso. (Ilustra: Luciana Fernández)

•    @AlejandraPVarel: Eran tan parecidas que con solo mirarse descubrieron a esa mujer ausente. Una figura de cristal que las reflejaba y las contenía. (Ilustra: Viviana Bilotti)

•    @valeriaveghweis: Y adquirió sentido el sobrehueso en la cadera que tanto supo avergonzarme. Pude encontrar ahí la tibieza de la huella desaparecida. (Ilustra: Cecilia Afonso Esteves)

•    @jjpanno: ANSIEDAD "Tome asiento, lo llamaremos por su nombre", dijo la burocrática empleada. El último nieto recuperado permaneció de pie. (Ilustra: Matías Trillo)

•    @VeraScheiner: Al revés que Gregorio Samsa: desperté convertido en ser humano y tengo un nombre ahora que resuena como un redoblante en carnaval. (Ilustra: Istvan Schritter)

•    @Orillear: Intuición femenina. En la última carta dijo que estaba embarazada. Después silencio, dolor, jueves. El hijo aún puede cambiar el mundo. (Ilustra: Eugenia Nobatti)

•    Paloma Sánchez (@palomaescribe): Me gusta todo menos la remolacha" dije y vi a mi verdadera tía romper en llanto. Hay cosas que llevamos en la sangre. (Ilustra: Fernando Calvi)


•    Gonzalo Oyarzun (@gonzaloyarzun): Cuando lo supe quedé destrozado. -¿Y ahora cómo estás? -Todavía destrozado, pero al menos los pedacitos tienen sentido. (Ilustra: Juan Zaramella)

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Mínimos de Graciela Bonnet

ESO DEL INSTINTO DE CONSERVACIÓN
Eso del instinto de conservación necesariamente me lleva a pensar en los frascos de encurtidos. Esos encurtidos se han achicado a su mínima expresión por efecto del vinagre en que estuvieron metidos durante largo tiempo. Cambiaron en todo, no se parecen a los que eran, ni en la forma ni en el sabor.
Pasa igual con la momia de Tutankamón, luego de tres mil años en el sarcófago, lo que se puede ver es una masa sólida y oscura, algo así como una pasa que no se parece en nada a la uva que alguna vez fue.
Por eso, cuando alguien me dice, ¡pero qué conservada está! Yo pienso en los encurtidos y en las momias.
Viva si, al parecer. Pero lo de conservada, habría que ver en qué clase de vinagre.

VI LA CASA DE LA FOTOGRAFÍA
Vi la casa de la fotografía y pensé que así debe ser la memoria nuestra. Con algunos cuartos clausurados, otros donde la luz del sol llega sólo débilmente. Una casa antigua, extrañamente visitada por una sola persona: nosotros mismos.
Aparte de esto, aunque se vea abandonada y llena de hojas secas, para su dueño es entrañable y vería con horror la alternativa de perderla, aunque a cambio le ofrecieran otra más nueva, con vecinos amables y corteses y recién pintada.
Para mi suerte, la puerta de mi casa se abrió el día en que tú sabías y podías hacerme regresar. Desde entonces disfruto abriendo gavetas y reconociendo retratos de gente que pudo haberse perdido para siempre. Haber recuperado esta capacidad me hace sentir muy afortunada. Porque sólo en esta casa mía está el espejo en donde puedo ver mi rostro.
(Para Carlos Russián)

EL GUL
La abuela árabe narró esta historia fascinante: "El Gul es un hombre horrible, peludo, vagabundo. Se mete entre las pasas y en los frascos de aceitunas a esperar a que algún niño meta la mano. Entonces sale y se lo come:"
Pobre Gul. Me lo imagino antiguo, entre la fruta seca, esperando durante años. Se habrá quedado dormido.
Es que a los niños de ahora ya no les atraen esas chucherías.
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Sesión apocalíptica de Abraham Sánchez


El reverso de Fahrenheit 451
Este no era un mundo en donde se quemaban libros, donde los pocos que los apreciaban se los sabían de memoria y los transmitían oralmente. Este es un mundo en donde hay tantos libros que con ellos se hacen los muros de los edificios, y con sus hojas se cubren paredes y se hacen vestidos. Este es un mundo donde las palabras nunca callan. Este es un mundo donde nadie escucha nada.

La creación del piñón
Sucedió que una monja soñó que besaba y tomaba unos pezones duros y encendidos. Dios, al ver eso, la hizo despertar, y de castigo para frustrar su sueño, puso entre sus dedos, en vez de ensoñados pezones, esas semillitas rosadas conocidas como piñones, con las que las monjas hicieron después exquisitos dulces.

Realidad virtual
En el siglo XX se inventó el cine. Las primeras personas que vieron correr un tren hacia ellas en la pantalla, creyeron que las aplastaría. Después se acostumbraron.
A principios del siglo XXI se inventó un sistema de bocinas que lograban crear la ilusión de que el sonido provenía de un punto en el espacio, como si se estuviera frente a instrumentos musicales o frente a quien estuviera hablando, independientemente de que las bocinas estuvieran en otro lugar. Las primeras personas que oyeron eso creyeron que un fantasma producía esos ruidos. Después se acostumbraron.
Llegó el día en que la gente podía ver y oír acercarse un tren enfrente suyo y no moverse de su lugar, “conscientes”, aunque sus sentidos dijeran lo contrario, de que era sólo una ilusión.
El problema es que no siempre era una ilusión, y la gente fue aplastada por tanques reales y acribillada por balas reales.

En la puerta de la iglesia
Tres figuras a caballo se encuentran a la puerta de la iglesia. Son dos hombres y una mujer, todos muy bien vestidos. Es la hora de la misa del medio día. La gente empieza a acercarse a la entrada. Conforme empiezan a enfocar los rostros de las personas a caballo se percatan de que la mujer los observa fijamente. Su rostro empieza a enrojecerse. Es un rojo oscuro, casi violeta. La gente está cada vez más cerca de la casa de Dios. Una burbuja brota de su mejilla y revienta, expulsando sangre oscura. La mujer no ha dejado de ver fijamente a los fieles, quienes se han detenido, aterrados ante la visión. Ella no deja de pudrirse, mientras los hombres a su lado permanecen inmutables como estatuas. La gente grita y el hedor se expande entre sus ropas de domingo.

Noches de día
En el país donde siempre es de día –porque cuando el sol se mete los focos mantienen a raya la penumbra, porque hay toque de queda y está prohibido salir, porque los mismos que dan el toque sueltan a los asesinos-; en el país que quiere cubrir la tierra, sepultarla; en el país de la razón, del progreso, de la democracia, ahí los amantes cierran las cortinas y fulgores oscuros los abrasan.

Cuento muy erótico
Eran dos amantes que sólo hacían el amor o pensaban en lo mucho que deseaban hacerlo. Tenían sexo de manera apasionada, muy apasionada y ardiente oh sí en las 6487 posiciones que existen y nunca se cansaban ni fallaban. Cuando llegaban a platicar parecían inteligentes, pero en realidad sólo querían impresionar al otro. Sus cuerpos eran perfectos y eran tan buenos en eso que todos los envidiaban cuando leían sobre sus vidas en la literatura erótica.

Miro mis ojos
El escritor debe reaprender del lector. Saber callar, saber abandonar un libro. Saber que la escritura es como la vida: no tienen un fin último, no es una competencia ni un curriculum, debería ser libre y existir cuando sea deseada.
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Bienvenida al encuentro mexicano de minificcion de la UNAM 2012


La dirección para acceder al sitio donde se transmitirá el encuentro es: www.livestream.com/minificcion_mexico
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Red Internacional de Investigadores de Minificción


Estimados colegas y amigos:
Tenemos el agrado de invitarlos a visitar el blog de Redmini (Red Internacional de Investigadores de Minificción), destinado a difundir las novedades académicas relacionadas con el estudio de la minificción. Podrán acceder al mismo desde:
http://www.redmini.net
En la página institucional del blog (¿Qué es la Redmini?) encontrarán una sucinta información sobre el origen de este emprendimiento, sus objetivos y las modalidades para allegar las noticias que ustedes deseen compartir.
 
Dado que ya existen numerosos sitios dedicados a difundir la creación minificcional y los eventos con ella relacionados, este nuevo blog ha sido concebido como un espacio destinado específicamente a la comunicación de noticias sobre publicaciones y actividades académicas sobre el tema.
 
Les rogamos difundan esta invitación a quienes consideren que pudieran estar interesados en los contenidos de Redmini.
 
Agradeciendo desde ya la visita y colaboración de todos Uds., los saludamos cordialmente.
 
Graciela Tomassini - Stella Maris Colombo
Coordinadoras
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