Ceremonias de David Slodky

Es terrible, sí, pero siento alivio…  Su locura me exasperaba. Lavarse las manos 80 veces por día,  levantarse 6 veces cada noche para asegurarse  que la puerta esté con llave, sus extrañas ceremonias con los fósforos antes de encender la cocina… ¡Me era insoportable ya!  Ayer se fue. Por un mes voy a dar dos vueltas a la silla antes de sentarme, para asegurarme que no vuelva…

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