Cinco ferocidades mínimas



Animales feroces 1

De entre los animales feroces, el peor es el hombre.
Lo sé porque anoche pude corroborar esa afirmación.
Mi manada ha quedado incompleta y ahora, otro macho será el encargado de cuidar a las crías. Este cuerpo se retira al cielo de los leones, gracias al hombre que entró en la guarida con sigiloso paso y contundente rifle.


Animales feroces 2

Una mancha de tinta en las sábanas recién estrenadas es la evidencia de que el pulpo, efectivamente, estuvo aquí.


Animales feroces 3

Se aleja después de hacer el amor conmigo. Dice que entre mis piernas vive un animal que lo quiere devorar.

Demasiado pronto descubrió mi secreto.


El ornitorrinco feroz

Cansado del mote de “engendro”, el ornitorrinco ideó la venganza hacia sus agresores. Visitó a varios cirujanos plásticos. Veterinarios. Agrimensores. Abogados.
Hasta que encontró la solución.
Con su nueva dentadura postiza de cocodrilo, ahuyenta a quienes no lo llamen por su nombre.


Sabores

He probado la carne humana. Es lo más delicioso. Un sabor ancestral inundó mi ser y aluciné con toda la historia de la humanidad en ese trozo de carne de mujer.
Desde entonces, vivo obsesionado con ese sabor y las sensaciones que provoca.
Lamentablemente, pocas mujeres se adentran en la sabana.
Y la carne de hombre sabe a corrupción.


Pregunta
para R. B.

-Si sueño con vos, ¿va a ser un sueño?-, preguntaba la niña al monstruo, todas las noches, antes de dormirse.


Animales al acecho, inéditos de Ildiko Nassr
* Imagen: “Un monstruo de la pesadilla de Ramona” (1963), de Antonio Berni.

1 comentarios:

Anónimo | 9 de noviembre de 2009, 19:54

Ildiko tiene unos animales más feroces que estos. Sus palabras. Excelentes textos. Antonio cruz.

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