06sep2011

La buena educación de Nanim Rekacz

NAÚFRAGO
Yo había aprendido todos los idiomas, menos el del silencio. Por eso, en aquella isla desierta, no pude comunicarme conmigo.

BUENA EDUCACIÓN
Mamá decía: —¡Te vas a caer! —y me caía.
Papá gritaba: —¡Te vas a lastimar! —y yo me lastimaba.
Era un hijo muy obediente y no quería defraudar a mis padres.

IDEAL
Ella simulaba quererlo; él, pensaba en otra. Eran muy felices.

2 comentarios:

Nanim Rekacz | 6 de septiembre de 2011, 13:49
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nanim Rekacz | 6 de septiembre de 2011, 16:10

Muchas gracias, un gusto estar aquí, en Ficción Mínima...

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