Cinco micros de Giselle Aronson

Decisión

Corrió sin pensar, escapar era imprescindible.
Lo detuvo la línea en vaivén del agua en la arena.
Sólo había dos opciones: avanzar o retroceder. Dos versiones para una trampa.
Ante sí, el mar. Dentro de sí, resonando, la leyenda que afirmaba que, en ese lugar exacto de la playa, quien se daba vuelta se convertía en estatua de sal.


Patético

En el principio, creó el monoteísmo solo para cerciorarse de que no tendría competencia. Luego inventó un mundo de utilería y un ser infame al que llamó hombre. Este, emulando la soberbia de su creador, se creyó superior. Pasado un tiempo, viendo que su criatura transgresora negaba e ignoraba su poder divino, se retiró algo frustrado y decidió dedicarse a la literatura. Contaría relatos acerca de la grandeza de su obra. Sólo ganó un concurso de cuentos absurdos.


Pedido

—Sólo te pido una cosa —susurró ella cuando descubrió que él se había propuesto quitarle la ropa.
—Lo que quieras.
—Que parezca amor.


Son

Hay palabras que no se las lleva el viento, hay palabras que son el viento.


Desnuda

Hacía milenios que María Cenicienta de la Eterna Llama no terminaba de limpiar las cenizas que había dejado aquel amor sin respuesta. Aunque el fuego, a esas alturas, sólo era una llama mínima, temblorosa, que sobrevivía a los días, que se negaba a apagarse, caprichosa y tenaz. María Cenicienta de la Eterna Llama no esperaba la invitación a ningún baile real, no pretendía un hada madrina ni una calabaza devenida en carroza. En su cuento, sólo esperaba que aquel plebeyo, arrodillado ante ella, volviera a quitarle, él mismo, una zapatilla, la otra, y luego el resto.





Giselle Aronson nació en Gálvez, provincia de Santa Fe, Argentina, y actualmente reside en la ciudad de Haedo, provincia de Buenos Aires. Es licenciada en Fonoaudiología y terapeuta del Lenguaje. Forma parte del grupo literario Heliconia, coordinado por el escritor Sergio Gaut vel Hartman. Sus textos han sido publicados en blogs y revistas literarias. Uno de sus cuentos “La espera” fue incluído en la antología “Cantares de la Incordura” (Bs. As., Dunken, 2009). Se puede visitar su blog: www.nocheluz.blogspot.com

6 comentarios:

Anónimo | 20 de mayo de 2010, 11:15

Giselle..."Desnuda" y "Decisión" me han dejado con la boca abierta; "Son",¡es Poesìa!. ¿Cuantas vidas hay detrás de ti ?. Parece imposible que una sola vida baste para tener los ojos tan lúcidos, para sa - ver tanto.
Me llamo Allan Gerardo Luna. Dirijo desde el 2008, el Taller de escritura RENATA-Pasto, del Ministerio de Cultura. Pasto es la Capital del Departamento de Nariño, cerca a la frontera con el Ecuador. Aunque soy el "director" y tengo 52 años, soy un aprendiz que quiere contar un cuento. No estoy al frente sino al lado, entre mis jóvenes compañeros de taller. Soy autodidacta, sin embargo desde hace cinco años dicto el Taller de Expresión Gráfica y Literaria en mi amada Universidad de Nariño, donde estoy por empezar mi quinto semestre de la Licenciatura en Artes, porque yo, primero,soy dibujante. El Ministerio de Cultura me escogió para dirigir el Taller de Escritura, no por mis diplomas, que no los tengo, sino por mis ganas de aprender a escribir y porque reconoció que si "el discurso conmueve, el ejemplo arrastra". No soy un sargento de marines , que ordena a la distancia. Soy un centurión romano que come lo mismo que sus legionarios, bebe después de ellos y camina a su lado. El mes pasado, recibí el segundo Premio en el Concurso Nacional Universitario, convocado por la Universidad Autónoma de Colombia.

Hace poco recibimos un taller de apoyo, por parte del Ministerio, dictado por Martha Fajardo Valbuena, una querida y admirada compañera, Directora del Taller RENATA-TOLIMA y recordamos a un paisano tuyo, Pablo Ramos,a quien tuvimos el honor y el placer de conocer en Cartagena, el año pasado, en el "HAY FESTIVAL". Dejando de lado la Preceptiva ( permíteme citarlo : "...Que gerundio o no, adjetivo o no, eso lo aprende cualquier infeliz.Así que no hay que creerse las boludeces que se dicen por ahí; las que digo yo por ejemplo, las que todos decimos cuando estamos boludos o tenemos un momento de boludez. Regla de tres simple y en este exacto orden : YO, LA HISTORIA y EL TEXTO. Lo demás es pura mierda".

Como dibujante, como estudiante de artes, sostengo que reconozco la importancia y la necesidad de la crítica, pero que para hablar de pintura prefiero oir a otros pintores y para hablar de cuento prefiero oir a otros escritores, como Pablo, como tu.
Te ruego el favor de que aceptes una molestía, en nombre de los muchachos del Taller RENATA PASTO y en el mío propio :
Háblanos de tu experiencia como escritora. No nos recibas en la sala. Invítanos a la cocina, permítenos mondar las papás,ir a la tienda por lo que falta y mientras lavamos los platos, haznos sentir menos asnos ( ja ja ja, perdón ).
No, en serio. Siento que sería de un gran valor para nosotros, que escritores como tu nos hablen de sus rutinas, de sus reflexiones, de sus deseos, de sus problemas, de sus faros.
Por favor escríbeme a : alangerardoluna@yahoo.es
Hasta pronto: Este plebeyo besa tus pies.

Esteban Dublín | 20 de mayo de 2010, 12:31

Giselle Aronson es una de las microrrelatistas activas que más admiro. Buena muestra de su trabajo. Gracias, Ficción Mínima.

Martín | 20 de mayo de 2010, 16:11

Fue un placer encontrar a Giselle por aquí. Me gustan mucho sus micros porque incluyen una cuota perfecta de ironía y reflexión. Perfecta selección de textos admirables. Felicitaciones!

MARIA FABIANA CALDERARI | 21 de mayo de 2010, 11:52

¡Felicitaciones Giselle! Merecido paso por Ficción Mínima. Saludos.

Claudia Sánchez | 21 de mayo de 2010, 13:32

No conocía a Giselle.
"Decisión" me pareció especialmente bueno.
Como muchas otras cosas de su blog.
Saludos!

Sandra Bianchi | 21 de mayo de 2010, 15:52

Hola Allan, más allá de los muy buenos textos de Giselle, quería hacerte un comentario sobre tus palabras hacia la crítica.
Estoy desde hace un tiempo escribiendo ficción pero provengo de la crítica, al igual que todos los que administramos este blog, por el cual conociste estos micros.
Entiendo lo que decís pero tené en cuenta que la buena crítica, la inteligente, es honesta y creativa y no tiene intención de ser Preceptiva sino de establecer interlocución con otras voces, tanto las de los escritores como las de los lectores.
Para hablar de pintura, de literatura, de cine, etc., me gusta hablar con los artistas, con los críticos, con los lectores y con los legos.
Microsaludos, Sandra

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